Nazi así



Por Neri del Huerto y Rodrigo La Frossia

Seis años atrás, el centro de Mar del Plata amanecia con pintadas sobre algunas paredes con mensajes claros y directos. Esos escraches, que eran dibujos de símbolos y nombres de organizaciones, hacían referencia y avalaban el antisemitismo, el odio racial y de clase. Seguido de ese primer hecho de vandalismo, en el monumento Memoria-Verdad-Justicia ubicado en la Base Naval, aparecieron más mensajes pintados con aerosol en el cual se manifestaba el apoyo a los militares argentinos. “Aquí se defiende la patria”, fue el mensaje que dejó escrito la organización conocida como Foro Nacional Patriótico (Fonapa), cuyo líder es Carlos Gustavo Pampillón, un polémico personaje conocido por ser el dirigente de la agrupación de ultraderecha Fonapa y La Giachino.


“Esto viene desde años, pero la sociedad marplatense no supo leer”, expresó Javier Moreno Iglesias, el titular de la Asociación Marplatense de Derechos a la igualdad (Amadi), y una de las tantas victimas de “Los Pampillones”, el grupo que es comandado por quien le da su nombre, que desde 2010 irrumpe en la ciudad para realizar ataques neonazis y causar miedo en la gente.


Los Pampillones son grupo de personas con ideologias nazis que actúa desde hace varios años en la ciudad. En un principio, sólo eran 20 miembros, pero reclutaron jóvenes en los colegios secundarios y hoy suman alrededor de 150 integrantes. Son distintas organizaciones fascistas, pero todas están relacionadas entre sí.

Más de cincuenta personas fueron atacadas en los últimos cinco años por bandas de neonazis. Algunos de estos grupos manifiestan abiertamente su apoyo a Cambiemos, mientras que otros buscan hacer de La feliz un sitio de "resistencia Identitaria y Europeista".


En los últimos seis años ocurrieron hechos violentos contra personas que lejos están de ser famosos, políticos reconocidos o figuras públicas. Los ataques fueron contra personas homosexuales, algunas por llevar parches con banderas de otros países y también por su ideología, religión, etnia o género.


 Estos movimientos que en una primera instancia no se sabía quién los promovía, pusieron alerta a gran parte de la población marplatense, ya que no era cosa del día a día. Para eso se hicieron doce denuncias, tres de ellas penales, y se fueron recolectando datos acerca del accionar de estos grupos con tendencias neonazistas, como por ejemplo: quienes los integran, cuáles son sus ramificaciones y vínculos. No se pueden circunscribir a hechos aislados, sino que se trata de crímenes cometidos en asociación ilícita por motivaciones fundadas en la discriminación.


Una de las denuncias penales que se le hizo a los integrantes del Frente Skinhead Buenos Aires, la organización neonazi cuyo líder es Claudio “Kalaka” D’arpino, estuvo hecha por Camila Agustina Vellon, que en la madrugada del 19 de octubre de 2013 cuando regresaba a su casa con dos compañeros, fue amenazada de muerte con cuchillos y manoplas, por Franco Pozas, conocido como “el kabe”, Rodrigo De Los Santos, y Alan Olea.


La gran cantidad de denuncias en un principio no lograban cautivar ni tomar efecto en distintas comisarías, fiscalías, juzgados o entes municipales. Y para hacer visible el reclamo se organizó una marcha, el 15 de diciembre de 2015, en la que se pedía por una “Sociedad sin fascismo”. Quienes participaron de la manifestación fueron AMADI, Asamblea Por Una Sociedad Sin Fascismo, Federación Argentina LGBT (FALGBT), Attta RED Nacional, Colectivo Por La No Violencia, Red de Personas viviendo con VIH/SIDA, Hijos Mar del Plata, Hijos Resiste y CTA Mar del Plata.


A estas organizaciones también se le sumó apoyo José Luis Zerillo, ex titular de la Dirección de Derechos Humanos del municipio de General Pueyrredón, quien acompaño a Juan Martin Navarro a realizar la denuncia ante la justicia federal luego de ser agredido brutalmente por la Banda del Rusito, lo que le provoco terminar inconsciente en Hospital Interzonal de Agudos. “Yo me despierto dos días después, todo transpirado, con la misma ropa, sangre en la cara y como estaba un poco inquieto me inyectaron un antipsicótico para dormirme. Recuerdo clarito que cuando me desperté les dije que era diabético y como no lo consultaron antes me empezaron hacer estudios para verificar que la medicación que me dieron no me afectara”, explica Navarro mientras toma un café y se ríe irónicamente del trato que le brindó el Estado.



Banda del Rusito: organización de delincuentes de ideología nazi que se dedican a agredir físicamente y robarle a las personas ya sea por su género, orientación sexual, nacionalidad, ideología o religión.

Actualmente se encuentran detenidos Alexander Levchenco, alias el Rusito, Giuliano Spagnolo, conocido como el Chileno, y Nicolás Caputto, mientras que Laurent Herve, alias El Francés, está prófugo de la justicia, ya que desde la fiscalía informaron que no cuentan con los datos suficientes para poder realizar la detención.


El hecho que tomo más trascendencia a nivel nacional se registró en octubre de 2015, cuando más de 65 mil mujeres marcharon en el marco del Encuentro Nacional de Mujeres. Durante la movilización, parte de la banda de Carlos Pampillón se hizo presente en la Catedral, y como explica Juan Martin Navarro, “el líder del Fonapa recibió indicaciones del jefe de calle de la Comisaria 1º cuando le estaban pegando a las chicas que se manifestaban. Además, se puede ver en los videos de las cámaras de seguridad como el Rusito y Nicolás Caputto se suben al patrullero de la policía local”.


El desinterés municipal no solo trajo consecuencias con los grupos neonazis, sino que también se podrían haber atendido los problemas que derivaron en los femicidios de Rosario del Carmen Salinas, Claudia Sposetti, Elizabeth Constantópulos, Elizabeth Maciel, Mirian Flurin, Erica Falconnat, Blanca Esteche, Celeste Merlo, Lucía Pérez Montero, María Herrera y Valeria Britez.


Según Juan Martin Navarro, activista de LGBT, “los primeros ataques de estas organizaciones, que se hacían conocer como “Escuadrón Atlántico”, en referencia al partido del actual intendente, Agrupación Atlántica, empezaron en el 2006 contra los cuidacohes o trapitos del centro marplatense y en 2013 comenzaron a agredir a las transexuales de la zona roja. Gracias a ellas, que están en la calle, pudimos identificar a muchos de los miembros de Bandera Negra”. 

Bandera Negra es una organización fascista marplatense, que toma su nombre como burla al movimiento anarquista Bandera rojinegra, cuyo líder es Alan Olea, actualmente detenido, activo miembro del FONAPA y yerno de Carlos Pampillón. La misma esta compuesta por Olea, Nicolás y Marcos Caputto y Gonzalo Paniagua. Los cuatro están involucrados en delitos de odio y actos violentos como el que le pasó a Astrid, una persona transexual que le quebraron la mandíbula por ser de otro genero. Actualmente intentan reclutar menores en las puertas de las escuelas y poseen un grupo musical de RAC (movimiento internacional de rock anti comunista) conocido como Six Millon More (seis millones más) en alusión al holocausto.

El ala femenina de Bandera Negra es conocida como Rosas Rojas, un movimiento que integra Mailén Pampillón y Natalia de Santos, una menor de 15 años.


Después de casi siete años, se pudieron registrar 34 hechos en concreto, pero el primero que tomó magnitud se dio en junio de 2011, cuando el Honorable Concejo Deliberante, a instancias de la Comisión Permanente por la Memoria, la Verdad y la Justicia retiró del recinto de sesiones el cuadro del fallecido capitán Pedro Giachino, primer muerto en la toma de Malvinas y considerado un héroe de guerra hasta que se conocieron sus vínculos con la dictadura militar. Esta fue la gota que terminó con la paciencia de Pampillón, que irrumpió en la sesión del Concejo, intentando reponer el cuadro en su lugar. Desde ese dia, se comenzaron a hacer visibles pintadas que piden por “juicio y castigo a Montoneros” o “Capitán Giachino presente”.


Sus conexiones con la política no son un aspecto que Pampillón prefiere ocultar. La simpatía con el actual intendente se refleja en declaraciones ya conocidas.“Arroyo es nacionalista y defiende los mismos valores que yo ; aca todos le dicen que es nazi”, explica Carlos, quien no esconde su alineamiento con el nazismo , y lo muestra en su cuenta de Facebook  con un claro mensaje: “El partido puede llamarse "DERECHOS REPUBLICANOS", "RENACER", "HUMANOS DERECHOS", etc... y como soy loco la lista puede ser la 22, pero como nos gastan y dirán que somos cuatro gatos locos, multiplico 22x4 y la lista debería ser 88.” Esta declaración que realiza el polémico dirigente no es casual, ya que el 88 significa Heil Hitler.


 Sus vínculos políticos también lo emparentan con Emiliano Giri, promotor de la campaña de Arroyo, ya que se lo vio festejando junto a él, luego de la victoria en las elecciones presidenciales del 2015. También estableció relaciones con Juan José Gómez Centurión, actual máxima autoridad de la aduana, reconocido ex carapintada y ex combatiente de Malvinas. A su vez, se dejó fotografiar realizando el saludo nazi, o en actos junto al líder del partido Bandera Vecinal, Alejandro Biondini, vinculado a agrupaciones neonazis como el Partido Nuevo Triunfo.


Según Navarro, “Pampi es un troglodita boludo que no tiene más vuelo que escucharlo hablar. Se hace ver como una persona carismática que lejos está de parecer un agresor pero es un facho de ultraderecha, nacionalista y no se preocupa en ocultarlo”. Una prueba de esta descripción que propone Juan Martín se puede ver en su muro de Facebook: “Ayer, hoy y SIEMPRE. Ante la persecución y el escarnio. Ante la burla y la ignorancia. DIOS PATRIA O MUERTE. ORGULLOSO DERECHA NACIONAL”. 


Aunque este claro y probado que Carlos Pampillón fue autor del ataque contra el Monumento de la Memoria ubicado en la Base Naval, tiempo después se supo que él también fue culpable de las pintadas en el Centro de Residentes Bolivianos en el que dejaron un claro mensaje: “Fuera Bolivia de Salta, la patria no se negocia. Ojo… arderá el escarmiento”. 

El 24 de agosto de 2016, se supo que el líder del Fonapa y la Giachino evitó ir a Juicio Oral luego de que el tribunal Oral Federal decidiera otorgarle la probation. A pesar de que le concedieron este beneficio, los jueces decidieron que el acusado tenga que pagar los daños hechos, cursar materias de deber cívico en la Facultad de Derecho como asi también a dejar la actividad que ejerce en Fonapa hasta el 2019.



No falta arena, sobran carpas




Por Franco Benevento y Camilo Santoni

Se acerca una nueva temporada de verano en Mar del Plata y con ella comienza una disputa que año tras año se repite y cada vez resulta más despareja. Las playas públicas en la ciudad están en peligro de extinción debido a los desprolijos manejos del Municipio y la poca predisposición de los concesionarios para solucionar este problema. 

Desde el Municipio aseguran que la distribución del espacio es: 60% privado y 40% público. Si uno recorre las playas en verano se da cuenta a simple vista que esto es un engaño, y el espacio asignado al sector privado es mucho mayor. De hecho, desde la ONG “En defensa de las playas públicas”, realizaron una medición satelital que determinó lo siguiente:
 

Imagen satelital realizada por la ONG “En defensa de las playas públicas”
  
El punto del conflicto

Mariano Gemin, fundador de la ONG “En defensa de las playas públicas”, afirma que “el problema con las concesiones es que el Municipio da las atribuciones por un período `x`,  generalmente a 30 años, para explotar una cantidad determinada de unidades de sombra. El conflicto se produce porque no se especifica cómo distribuir esas unidades”. Otro problema es que tampoco se determinan las fechas de armado y desarme de estructuras, así como tampoco la cantidad de accesos públicos que tiene que tener por metro cuadrado y sanitarios de libre acceso, eso lo establece el concesionario, ocasionando los problemas y trabas para acceder a las playas públicas que son frecuentes en “La Feliz”.

Los concesionarios de balnearios argumentan que ellos respetan la cantidad de unidades de sombra que tienen permitidos según el convenio. Pese a que esto es una realidad, se está invadiendo el espacio público por los deficientes controles del Municipio, especialmente del EMTUR, donde la Directora de Recursos Turísticos Fiscales, Mónica Rábano, es la encargada de establecer el límite de unidades de sombra. El espacio de las playas públicas fue decretado en el año 1950 en un pliego de bases y condiciones que establece que desde la línea de ribera - hasta donde llega la marea alta- tiene que haber por lo menos 50 metros para el uso público.

Escucho y sigo

El Defensor del Pueblo, Fernando Rizzi, reconoció la problemática y  afirmó que ya se tomaron cartas en el asunto para resolver varios conflictos que fueron noticia durante el verano pasado. Una gran cantidad de denuncias se recibieron la temporada pasada -incluso hasta mediados de febrero- por casos de concesionarios que impedían la colocación de sombrillas en el espacio público de las playas, principalmente las del sur. Por tal motivo, Rizzi advirtió que dentro del  respaldo legal serán “inflexibles” tanto para evitar que se incurra en este tipo de irregularidades como así también para que se respete la totalidad de las bajadas públicas en los balnearios de la ciudad.
 
Con respecto a la distribución de carpas y sombrillas, explicó que es un tema más complicado de resolver porque la situación jurídica según la playa es distinta. En algunos balnearios, como los del Sur, desde la época fundacional de la ciudad, quedaron como propiedad de la familia Peralta Ramos. Estas playas no tienen concesionarios, tienen dueños, con escrituras y posesión de las tierras. Sin embargo, de acuerdo al código civil y al código de aguas de la Provincia de Buenos Aires, hay un sector de toda playa que es público, y tiene que permanecer de esta manera.

Los ricos, ¿piden permiso?

Los concesionarios de los balnearios 1, 2, 3 y 4 de La Perla, son Carlos y Leandro Pilaftsidis, Juan Salvi, Ezequiel Ramos y Natalia Puglisi. Todos ellos recibieron la adjudicación tras haber participado de una licitación desarrollada durante los últimos dos años. Además de abonar un canon los empresarios deberán realizar obras de remodelación: vincular al complejo turístico con la Plaza España, la construcción de cocheras subterráneas para 150 autos y la ampliación del Museo Lorenzo Scaglia -por eso el gran interés en deshabitarla como ocurrió, por ejemplo con el Circo La Audacia-. Según se informó, la iniciativa privada prevé la realización de las obras por un monto total de $50.537.887, de los cuales unos $14 millones estarán dedicados a la remodelación de los balnearios y más de 36 millones a la mejora y refuncionalización de los espacios comunes. 

Para el Torreón del Monje, la iniciativa, aprobada con el voto favorable de Acción Marplatense y del concejal Lucas Fiorini, pertenece a su actual concesionario, Paratorre S.A. En este caso la firma ofreció el desarrollo de un Centro de Servicios del balneario Torreón, a partir del complejo Argos; la ampliación y refuncionalización de "El Carrousel". También existen otros planteos como la creación del solarium "Helios", del conjunto histórico patrimonial "El Belvedere-Pidgeon", la estación Torreón y áreas de asistencia al turista. El proyecto también contempla la construcción de un Centro de Interpretación, una pileta climatizada cubierta, una pileta de salud, una estación de muestreo de datos biológicos y climáticos, un sector de estacionamiento y una bajada náutica, entre otros puntos.

Dame pan y llámame tonto

El problema de hacer concesiones a muchos años es que en Mar del Plata, como en otras ciudades costeras, ocurre algo que se llama erosión marina, que es producida a través de la acción hidráulica - la presión de las olas que rompen a los pies del acantilado-, proceso por el cual los sedimentos del agua son arrojados contra la superficie rocosa reduciendo con el paso del tiempo el tamaño de las playas. Algunas han reducido su extensión hasta 15 metros, en sólo un año. Si se hacen concesiones de acá a 30 años, como ocurre en muchos casos y se autoriza al privado a que explote el espacio según su conveniencia, sabiendo que hay erosión costera, se genera una disputa entre el Estado y el concesionario, porque si ese espacio quedó debajo del mar, nadie se hará cargo de eso y los privados no van a querer retroceder con sus carpas, sabiendo que están amparados por la firma del contrato, causando que cada vez haya menos playas públicas.

Para paliar la situación, desde el Municipio y con el apoyo de la Cámara de Empresarios de Balnearios (Cebra) proponen hacer un refulado, que consiste en un proceso millonario mediante el cual se extrae arena del mar, y se la deposita sobre las playas, a fin de aumentar sus dimensiones. Dicho proceso involucra el dragado, es decir la extracción de arena sedimentada, del banco de arena localizado extremo de la Escollera Sur, para luego trasladarlo, mediante un sistema de cañerías, hacia las distintas playas de la ciudad. Cuando se hizo el último dragado del puerto hace 2 años atrás, no se hizo el refulado por lo costoso que era.

El último gran proceso de refulado en la zona fue impulsado en 1998 por la Comisión Mixta para la Recuperación del Puerto y las Playas. Con una inversión cercana a los 30 millones de dólares, se logró aumentar considerablemente la superficie de las playas marplatenses. Se extrajeron casi 2 millones de metros cúbicos de arena, los cuales fueron volcados sobre playa Grande, Varese, Cabo Corrientes, Torreón del Monje, Bristol y Popular. La falta de mantenimiento de dicha inversión ocasionó la lógica reducción de las mismas con el paso del tiempo, llegando al día de hoy, 18 años después, a plantearse la realización de otro refulado que costaría aproximadamente 150 millones de dólares. ¿De dónde saldrá la plata?, sin dudas de nuestro bolsillo.

El futuro llegó hace rato

Hay cada vez menos playa, y los controles son casi inexistentes. Ante esta situación es difícil saber cuánto van a durar las playas de Mar del Plata con arena. Entre la erosión, las excavaciones con las máquinas para rellenar con arena las playas que luego se come el mar, y el clima que empeora la situación, no va a quedar otra solución que en unos años hacer el refulado y pagar las consecuencias del poco cuidado. Luego de varios temporales en los últimos meses que se llevaron gran cantidad de arena, se acerca la temporada de verano 2017 y los concesionarios no van a dar marcha atrás colocando la misma cantidad de unidades de sombra que el año pasado. Si hace unos años cuando el mar subía llegaba hasta la línea de sombrillas y carpas, este verano seguramente nos termine tapando el agua.