La Universidad y sus Relaciones Internacionales


Por Mariano Biavaschi, Agustín Miglierina y Victoria Urdampilleta


La Universidad Nacional de Mar del Plata es miembro de importantes Asociaciones Internacionales, que la ubican dentro del máximo escenario mundial de la Educación Superior.
Desde el Área de Relaciones Internacionales, que depende del Vicerrectorado, la universidad coordina, promueve y participa de acciones de Cooperación Universitaria Internacional, lo que ofrece a sus alumnos la posibilidad de acceder a distintos programas de becas para realizar cursos en exterior, y a la vez recibir extranjeros en sus aulas. Con respecto a este tema, dialogamos con la responsable del área, la arquitecta Mirta Novoa.

-¿Cómo es la situación actual en cuanto a la llagada de alumnos extranjeros a la UNMdP?-
- En este momento vienen menos de 10 extranjeros por año, ese es el número que tenemos registrado, pero es posible que la cantidad sea mayor.-

-¿Por qué?-
- Porque no todos están registrados en el vicerrectorado, ya que muchos intercambios son realizados directamente entre las diferentes Unidades Académicas, y además algunos vienen por períodos muy cortos, de un par de meses nada más, pero estamos intentando unificar todos los datos para poder tener un registro más preciso.-

-¿De donde vienen esos estudiantes y por cuánto tiempo se quedan?-
- Vienen de todos lados, tanto de Europa como de Estados Unidos y Latino América. En cuanto a la estancia, se quedan por períodos cortos, como máximo de un año, más que nada lo hacen para tomar un semestre, lo que para nosotros sería un cuatrimestre, indiferentemente que sea el primero o el segundo.-

-¿Cuáles son los requisitos que deben cumplir para participar de estos programas de intercambio?
- Primero es necesario que exista un convenio entre las universidades, para luego pedir a la Unidad Académica en cuestión que les de la “Admisión Académica”, que será tramitada en el Vicerrectorado. Además, a los alumnos extranjeros hay que dividirlos entre los que se registran mediante los convenios existentes, y los que lo hacen como alumnos vocacionales, que son los que llegan por fuera de estos.

-¿Y cuál es la situación en cuanto a los locales que hacen el camino inverso y se van?
- En cuanto a los que se van, la mayoría son estudiantes de postgrado, los alumnos de grado son muy pocos, y más ahora que el cambio no nos favorece y se hace muy costoso vivir, aunque sea por unos meses, en el extranjero si no se obtiene una beca.-

De cara al futuro

Recientemente la UNMdP se incorporó a la Asociación de Universidades Grupo Montevideo (AUGM), lo que le permitió adherirse al Programa ESCALA (espacio académico común ampliado latinoamericano) de Movilidad Docente y Estudiantil, que según la arquitecta Novoa “sirve para realizar intercambios con universidades de la región, mayormente de estudiantes de grado, y brindarles la posibilidad de cursar semestres en el extranjero, que justamente junto con la regionalización son los objetivos de la universidad”.

-Por lo tanto, ¿qué significa este logro para la institución?
-Para nosotros es un orgullo haber podido ingresar en el AUGM, porque nos ubica entre las ocho universidades más importantes del país, y nos permite relacionarnos de ahora en adelante con las instituciones más grandes del MERCOSUR, lo que será muy positivo para nuestros alumnos.-

Destino Final


Por Gonzalo Gobbi

¿Acaso los exámenes finales imponen mayor temor que los parciales? Sobre los primeros días de diciembre una extraña sensación comienza a recorrer las emociones de cada estudiante, similar a la vivida sobre el cierre del primer cuatrimestre, aunque mucho más intensa. Es la inminente e inevitable llegada de los finales. El esfuerzo de un largo año de estudio puede derrumbarse con tan solo responder incorrectamente a las consigas plasmadas sobre el examen. La tensión aumenta, y el posible fracaso resulta ser un tormento difícil de eludir.
Si prepararse para un parcial puede ser motivo de nervios en el marco de una película dramática, un final puede destruir la tranquilidad y ser el protagonista de film de terror al estilo Stephen King. Frente al árbol de navidad cuyos adornos reflejan la luz de un sol casi de verano, sentado sobre una silla con decenas de fotocopias sobre el escritorio yace el joven preocupado por su destino incierto, inquieto por lo que le espera, ansioso por sacarse la materia de encima y deseoso de concluir el año con éxito. Tras suspender tentadoras reuniones con amigos y con los hábitos de comer y dormir totalmente cambiados, lo que resta para el día esperado de poner a prueba el conocimiento frente a una hoja en blanco parece siempre insuficiente. “¿Y la semana próxima debo rendir otro?”, da igual, paso a paso hay que liberarse y enfrentarse a un camino con final incierto.
Completadas las dos primeras lecturas, los repasos resultan siempre insuficientes, y jamás falta un colega que altere aún más al estudiante: “Me parece que esto otro también entra en el temario”. Aquello que debe leer, comprender, interpretar y tener en claro parece inagotable y nada logra bajar las aceleradas pulsaciones.
La noche anterior, el tal vez “futuro desaprobado” coloca inútilmente el despertador en el horario de siempre, aunque claramente sabe que no podrá conciliar el sueño gracias a lo que le espera al día siguiente. Con el rostro apoyado sobre la almohada, conceptos y definiciones no dejan de aparecer una y otra vez en su mente turbada mientras una voz interior reclama silencio para poder dormir algunas horas.


“¿Me dormí o estuve despierto toda la noche?”, “¿Llego tarde?”, “¿Hay tiempo para otro repaso?”. El café de esa mañana sólo sabe a incertidumbre y el vacío sobre el estómago parece ser un mal augurio para la próxima experiencia frente al final. Tras superar el frustrado deseo de una postergación del examen, las expresiones de los compañeros de facultad en la puerta del edificio siembran aún más dudas en un mar de preocupación sobre el que el joven estudiante naufraga sin escapatoria.
Aquella compañera que diariamente capta su atención, esa mañana pasa absolutamente inadvertida para el alumno, quien comienza a ver en el rostro del profesor, signos, imperceptibles para el ojo común, de maldad, crueldad y hasta satisfacción por haber inculcado temor durante la última semana. Los exámenes comienzan a ser repartidos, ya no queda tiempo para escapar.

Resignación y maximización de la dificultad de los interrogantes. Llegó la hora. El estudiante frente al final, cara a cara, un desafío que ya ha atravesado alguna vez, pero que jamás dejará de atormentarlo. Ese papelito envuelto y guardado en el bolsillo izquierdo con importantes apuntes defraudaría la confianza, pero todo lo estudiado parece haber desaparecido. La lapicera de pulso inquieto queda apoyada sobre la hoja, y es hora de saber la verdad. “Que sea lo que Dios quiera”, se dice, mientras temeroso comienza a escribir lo que será su destino final.

Estudiar en Mar del Plata para trabajar en Buenos Aires.

Por Eugenia Pandín, Florencia Perissé y Gonzalo Gobbi

La vida de un estudiante está muchas veces sujeta a las decisiones tomadas. ¿Qué carrera puedo estudiar?¿Cuál es mi vocación? ¿Dónde debo cursarla?
Inevitablemente, la respuesta a cualquiera de las preguntas elementales y necesarias que debe plantearse un alumno, acarrea una decisión que marcará el sentido del próximo paso. Asimismo, sobre el punto medio y las instancias finales de una carrera, suele nacer un temor absolutamente justificable que tiene que ver con la inserción laboral y la oferta que presenta Mar del Plata en relación a la profesión- aún en formación- elegida. ¿Será necesario redicarme en otra ciudad como Buenos Aires para obtener un empleo bien remunerado o se trata tan solo de un mito?
Cuando la oferta laboral es ampliamente superior a la demanda- por el abultado número de jóvenes que emergen de cada carrera año tras año -, los trabajos disponibles en la ciudad presentan reducidas posibilidades de progreso y éxito profesional, al mismo tiempo que la competencia influye en una baja generalizada en los salarios. Sin ir contra la corriente y tomando conciencia de la situación que presentala localidad, estudiantes universitarios y terciarios concluyen sus estudios con intensas ambiciones de perseverar, aumentar su experiencia y triunfar en el ámbito elegido, para lo que muchas veces, las opciones disponibles en Mar del Plasta resultan insuficientes.



Si bien la competencia y las exigencias en Buenos Aires son aún mayores, muchos estudiantes marplatenses evalúan la posibilidad de abandonar la ciudad para radicarse en Capital Federal con el objetivo de encontrar el éxito dentro de la profesión elegida, aunque el arraigo puede convertirse en un condicionante de la inserción laboral.
¿Qué siente un estudiante a la hora de tomar la decisión de dejar Mar del Plata para mudarse a Capital en busca de una opción que la ciudad no pudo darle?
Romina tiene 24 años y está tan solo a unos pasos de concluir la carrera de Contador Público en la Universidad Nacional de Mar del Plata. “ Me duele saber que dentro de poco tiempo voy a tener que irme a Buenos Aires a trabajar porque acá las posibilidades de encontrar un buen trabajo que te permita progresar son muy pocas”, sostuvo la alumna y agregó que “ es una lástima que una localidad con tanta industria y movimiento turístico ofrezca empleos que no están bien pagos para los profesionales. Además acá no hay muchas posibilidades de progresar, en cambio en Capital la situación es distinta y hay más opciones para capacitarse y tener el éxito que muchos estudiantes buscamos para un futuro cercano”.
La opinión de Marcela (37) no varía demasiado pero quizá está enfocada desde la experiencia y su estadía en Buenos Aires. “Cuando estaba por terminar la Licenciatura en Administración de Empresas en Mar del Plata, ya sabía que iba a atener que radicarme en Capital para conseguir el trabajo que buscaba, porque acá las posibilidades de crecer en lo mío eran pocas, y más sin experiencia. Me fui para allá y me costó adaptarme pero empecé a trabajar en el Banco Galicia y después en la administración del supermercado Easy. Ya con más experiencia en la vida y el paso por un par de trabajos más, volví a Mar del plata y si bien me reencontré con posibilidades bastantes reducidas y poco interesantes, me quedé acá porque es donde tengo mi familia y mis amigos. Laboralmente estaba mejor en Capital, y está mal que pase eso, pero no pude con la idea de estar lejos de mi ciudad”, explicó.

Natalia (24), a quien le falta sólo unas pocas materias para recibirse de psicóloga en la Universidad Nacional de Mar del Plata, también coincide con la necesidad casi inevitable de buscar un lugar profesional en un ámbito donde pueda progresar como es Buenos Aires. “A mi pesar sé que acá me va a resultar muy difícil vivir de mi profesión, por eso no voy a tener otra opción que no sea la de irme a otro lugar. Me encantaría poder quedarme acá porque aunque soy de Tandil ya me acostumbré a vivir en Mar del Plata. Me siento cómoda y la mayoría de mis amigos están acá. Pero lamentablemente está localidad carece de una buena remuneración económica en lo que respecta a mi profesión”.
¿Es justo tener que irse a otro lugar para triunfar profesionalmente? Las personas consultadas relacionaron a esa decisión con una “frustración” que comenzó a emerger durante la última instancia de la carrera. ¿Qué debe cambiar en Mar del Plata para dejar de exportar profesionales locales?
Probablemente esto tenga que ver con las cifras recientemente difundidas por el INDEC sobre desempleo, en las que se sostiene que nuestra ciudad está entre las dos localidades- junto a Santa Fe- con más personas desocupadas. El 10,3 % de los marplatenses carece de un empleo fijo y la cifra no hace más que alertar a los estudiantes aún en formación. Entre la creencia y la sensación popular, la idea que alude a que en Buenos Aires existen mayores posibilidades de éxito, tal vez en muchas ocasiones se trata de una realidad que – por desgracia- supera ampliamente al mito.

UNIVERSITARIOS: ¿ADICTOS AL CAFÉ?

Por Victoria Urdampilleta, Mariano Biavaschi y Agustín Miglierina



En la ciudad de Mar del Plata, siete de cada diez estudiantes reconoció tener un gran vicio por el café. Algunos aseguraron consumirlo sólo por gusto, y otros admitieron que lo utilizan como ayuda “para estudiar y espantar el sueño”.


Café, ¿peligro?

El café es la bebida que se consigue por extracto de los frutos y semillas del cafeto. Contiene una sustancia estimulante llamada cafeína, un alcaloide que al ingerirlo penetra fácilmente en todas las células del organismo, e incluso excita el sistema nervioso central y su consumo en exceso puede generar dependencia. A su vez, puede provocar temblores, insomnio, palpitaciones, úlceras gástricas, aumento del nivel de colesterol, ansiedad, depresión y menor capacidad de rendimiento. Esta bebida no es peligrosa si se toma con un debido control, pero su abuso genera adicción y puede acarrear problemas de salud.

Los estudiantes y el consumo

En una encuesta realizada a cincuenta alumnos de distintas facultades de Mar del Plata, siete de cada diez afirmaron consumir excesivas dosis habituales de cafeína.
Ariel Bega, estudiante de tercer año de psicología, aseguró que toma seis pocillos todos los días, y que cuando se acaba el efecto del café es capaz de quedarse dormido en cualquier parte. Evidentemente, esto refleja el vicio y el acostumbramiento que puede generar esta bebida. Su frecuencia crea una adaptación, lo que explica que personas habituadas a tomar café suelen sufrir diversos síntomas cuando no ingieren su dosis diaria. Puede incluso provocar un síndrome de abstinencia que deriva en cansancio, irritabilidad, incapacidad para concentrarse, dolor de cabeza, y otros malestares físicos.
De esos siete estudiantes, la mayoría confesó tomar café por una cuestión de necesidad, una especie de ayuda para “espantar el sueño” y así poder realizar todas sus actividades sin caer en la tentación de cerrar los ojos y descansar.
María Bertolami, alumna de tercer año de publicidad, declaró no ser
muy adepta a esta bebida, “salvo en épocas de examen”. Esto es algo bastante común en los universitarios y alumnos terciarios. La época de exámenes se convierte en un período de concentración total, donde también se genera nerviosismo y estrés “pre-parcial”.
Julieta, otra alumna de publicidad, contó que estudia de mañana y trabaja de tarde. “Estoy todo el día haciendo muchas cosas, y el café me da muchas pilas, me ayuda a mantenerme a ritmo”. También, aseguró que toma “tres tazas a la mañana y por lo menos otras dos a la tarde”.
¿Será el café una moda o realmente una necesidad? En los últimos dos años, el consumo de café en Argentina creció en un 15%, y se proyecta que la gente tomará un 50 % más en los próximos diez años.


Aspectos positivos

Si bien el uso de la cafeína genera demasiados malestares y enfermedades físicas, también tiene su lado positivo. Una taza de esta bebida, ayuda en el proceso de la digestión. Otra característica muy importante, es que el consumo moderado -unos tres posillos al día- es aceptable para una salud sana. De esta manera, puede ayudar a prevenir el cáncer de próstata, ya que contiene boro, un producto químico necesario para la salud de la misma. También, un grupo de investigadores de la Academia Nacional de Ciencias Estadounidense, descubrió que ayuda a prevenir el cáncer de piel.
Aunque hay una sorprendente diferencia en el número total de los pros y los contras del café, todo depende y varía según la cantidad que tomemos. No más de dos o tres pocillos al día es lo necesario para tener un buen equilibrio y disfrutar de esta sustancia.



Pasantías: ¿Aprendés o te explotan?

Por Julieta Pomphile, Maia Piquard y Sebastián Incaurgarat

"Se entenderá como 'pasantía' a la extensión orgánico del sistema educativo en el ámbito de empresas u organismos públicos o privados, en los cuales los alumnos realizarán residencias programadas u otras formas de prácticas supervisadas relacionadas con su formación y especialización, llevadas a cabo bajo la organización y el control de las unidades educativas que lo integran y a las que aquellos pertenecen, según las características y condiciones que se fijan en convenios bilaterales estipulados en la presente ley", establece el segundo artículo de la Ley Nacional 25.165, sancionada en 1999.
Pero en Argentina, lo establecido en las leyes mucas veces no se cumple. Y las pasantías son utilizadas para ocultar trabajo en negro, explotación y estafas laborales. “Trabajadores de call center de telefonía, a través de un sistema fraudulento de pasantías, estaban desempeñando tareas comunes de la empresa sin ningún tipo de vinculación directa con lo que estaban estudiando. Intimamos a la correcta registración y la empresa reconoció que se trataba de un régimen fraudulento y terminó indemnizando a los trabajadores. La ley de pasantías establece que la empresa puede tener como un máximo del 10% de sus empleados en pasantías, esta empresa tenía el 90% de los trabajadores en esa situación fraudulenta”, afirmó el Dr. Julio Hikkilo, abogado laboralista.
Sin embargo, desde las instituciones educativas aseguran que sus pasantes cumplen con todos los requerimientos que la ley establece, desde la extensión (máximo de 4 años) y duración de la actividad (jornadas de hasta 6 horas durante 5 días). Fernanda Grimaldi, responsable del área Asuntos Estudiantiles de CAECE, aseguró: "Nosotros firmamos un convenio entre la empresa, la universidad y el alumno que queda seleccionado, en general son de dos o tres meses lo que se firma, talvez después se puede renovar por más tiempo".

En dicha ley también se determina, en el artículo 16, que debe existir una remuneración al estudiante. En el caso de CAECE, ellos acuerdan un mínimo de asignación de viáticos. Otros pasantes, como es el caso de una estudiante de Derecho de la UNMdP, no tienen tanta suerte. "No me pagan nada actualmente, pero he estado en lugares donde hacían un pozo común y me daban entre $50 y $150 por mes, para el traslado básicamente", explicó. De hecho, los practicantes que desarrollan tareas en el Poder Judicial no cobran nada, ni siquiera viáticos.
En cuanto a las labores que el alumno desarrolla, deben tener coherencia con la carrera, porque "la idea de la pasantía es que sea un complemento de la formación académica que reciben en la universidad", remarcó Grimaldi.



Objetivos del Sistema de Pasantías Educativas
(art. 3 de la Ley 25.165)

*Brindar experiencia práctica complementaria de la formación teórica elegida que habilite para el ejercicio de la profesión u oficio.
*Contactar en el ámbito en que se desenvuelven empresas u organismos públicos afines a los estudios que realizan los alumnos involucrados.
*Capacitar en el conocimiento de las características fundamentales de la relación laboral.
*Formar al estudiante en aspectos que serán de utilidad en su posterior búsqueda laboral.
*Ofrecer la posibilidad de conocer y manejar tecnologías actualizadas.
*Contribuir a la tarea de orientación vocacional dirigida a efectuar una correcta elección profesional futura.

“Somos unas larvas”

Sólo un 19% de los jóvenes que estudian realiza deportes.





Por María Victoria Figueroa, Maira Pizarro y María Florencia Rueda


“Somos unas larvas”, es la conclusión que sacan los estudiantes frente a la vida sedentaria que llevan. Aseguran que la demanda de sus carreras, tanto universitarias como terciarias, no les permite realizar una actividad física y además en muchos casos no sólo se dedican a estudiar sino que también a trabajar y el tiempo no les alcanza para todo.
El sedentarismo, es la ausencia de realización de actividad física.
Algunos jóvenes manifiestan que durante el período escolar practicaban deportes y que una vez finalizado el colegio intentaron seguir, pero les fue prácticamente imposible.
Julián (20), estudiante de diseño gráfico, dijo que jugó al rugby durante 7 años, pero que los horarios de entrenamiento a partir del año pasado, le coincidían con los de cursada y no pudo continuar porque le dio prioridad al estudio.
De una encuesta realizada a jóvenes estudiantes, los resultados indicaron que sólo el 19% realiza actividad física. Un 50,5%, no hace deportes porque no tiene ganas. Debido a las exigencias de la vida actual hay un 24,5% que además de estudiar trabaja para poder mantener su carrera. Por último, un 6% argumentó no tener tiempo para esparcimiento.
“Son muchas las consecuencias del sedentarismo. Desde la obesidad, el colesterol, hasta dificultades de postura como escoliosis y tendinitis, ya que los estudiantes pasan muchas horas sentados frente a la computadora”, comentó la Licenciada en Kinesiología, María Celia Raffo. Además agregó, que es importante la concientización, ya que todos deberían saber que las enfermedades que se desprenden de la vida sedentaria tienden a ser crónicas.
La obesidad se genera porque no se queman las grasas que se consumen a través de la alimentación, y se depositan en diferentes zonas del cuerpo. Las arterias y venas también almacenan grasas y esto genera lo que llamamos colesterol.
La falta de actividad física genera que el cuerpo humano se encuentre vulnerable frente a todas las enfermedades, especialmente las cardíacas. Por eso se recomienda realizar algún deporte por lo menos 3 veces a la semana, para ayudar al organismo a fortalecerse día a día.


Consecuencias del sedentarismo

El sedentarismo es la ausencia de la actividad física necesaria para que el organismo humano se mantenga en un estado saludable y es la causa de muchas enfermedades como la atrofia de tejidos, músculos y tendones. Además aumenta el riesgo de padecer enfermedades crónicas como las cardiovasculares y la obesidad, patología que se ha intensificado notablemente.
Cabe destacar que las personas sedentarias tienen más posibilidades de sufrir hipertensión arterial, varices, sensación de fatiga, dolores de espalda, osteoporosis, depresión, ansiedad y cánceres como el de colon o el de mama, entre otros.
De menor gravedad, las personas sedentarias tienen más posibilidades de padecer dolores musculares.


¿Por qué realizar actividad física?

*Contribuye a un estado saludable íntegro.
*Ayuda a descansar mejor por las noches.
*Permite tener un mayor rendimiento en todas las actividades que se realicen.
*Coopera al mantenimiento de un peso adecuado.
*Disminuye la aparición de dolores musculares y atrofia de tejidos.
*Previene enfermedades de tipo cardiovascular.

Se solicita militante con o sin experiencia

Un lugar para la ironía (o un pequeño bálsamo de humor para aliviar la tarea diaria de quienes integran centros estudiantiles).





Por Carolina Selicki Acevedo, Virginia Plotkin, Yanina Tolaba y Maximiliano Paccioni

Para la mayoría de los que no militan en la Universidad, los centros de estudiantes son semilleros de oportunistas, que tras intereses políticos o económicos -alguna beca de apuntes o de estudio- difunden el discurso imperativo aula por aula y año tras año. Sin embargo, al ampararse en esta postura tal vez desconozcan las múltiples obligaciones que estos jóvenes deben asumir y lo arduo que se torna su trabajo.
A través de Aula Magna extendemos la convocatoria para sumar nuevos integrantes a centros estudiantiles próximos a inaugurarse.

EXCELENTE OPORTUNIDAD
PARA AMBOS SEXOS DE 18 A 35 AÑOS


Importantes centros de estudiantes convocan a universitarios radicados en Mar del Plata que deseen ocupar su tiempo libre en infinitas actividades extracurriculares con fines pedagógicos y humanitarios.

REQUISITOS

-Ser carismático y poseer actitud pro-activa para óptimo desenvolvimiento frente a multitudes o público irritable de oír discursos repetitivos cada hora.
-Imaginación para idear centenares de carteles, pintadas o mensajes que conlleven la aceptación rotunda del público.
-Conocimientos de arte y lingüística para escribir los mensajes, generalmente de reclamo.
-Acentuada musculatura (Especial para portar banderas del gremio o centro).
-Cuerdas vocales en excelente estado (Ideal para megafonistas).

Presentarse con mate, atuendo “hippie” y morral acorde (a excepción de los estudiantes de derechos debido a su formalidad recurrente), cámara de fotos, modelo propio de estandarte, ideas y fundamentalmente ser consciente de que se trata de un EMPLEO FULL TIME

SE OFRECE

-Puesto en bufetes (especialidad: café, con opción de agregar leche en polvo, alfajores de maicena y dulces varios).
-Dirección y coordinación de talleres (de Derechos Humanos, de Integración, Psicodrama, Subjetividad, Jornadas Barriales, Ciclos de Cine, Argumentación, etcétera, etcétera, etcétera).

Los materiales (fibrones, afiches, cartulinas o cinta) serán aportados por el contratista.

¡¡¡Inigualable remuneración!!!

Enviar CV con foto a: aula-magna@hotmail.com