Crear un futuro lejos de casa


Por Flavia Di Paola y Mariana Vasile

Elegir una carrera es pensar en un destino, en esperanza para el futuro. Sin embargo, a veces en la elección también aparecen las complicaciones, que van ligadas a decisiones importantes por las que muchas cosas entran en juego. Por lo general esto sucede en un momento en que, sin distinción de edades, sólo se toma conciencia de que se ha culminado una etapa y hay que comenzar otra.

Muchas veces ese destino, carrera, elección o hasta continuación de un sueño, está lejos de casa. Hay que irse a otra ciudad, a un lugar en el que uno nunca pensó que podría encontrarse. Falta de afectos, soledad y crecer de golpe. Esto es lo que muchas veces hay que afrontar por diversos motivos como tener que solventarse los gastos, buscar un trabajo y un lugar donde dormir.
Estudiar lejos de casa, por ejemplo, es algo que se decide a veces de forma muy consciente y otras simplemente a través de dejar fluir determinada situación. Quizás la necesidad de viajar no es tal, pero la elección y el aprendizaje están en uno.

Mientras haya mucho para estudiar, trabajar, momentos para compartir y darse cuenta de que la carrera gusta y de que uno está convencido de la elección, todo está en condiciones. En otras palabras, mientras no haya tiempo para pensar en lo que uno dejó, todo estará bien.

En tiempos muertos es donde se comienza a extrañar, donde la duda puede llegar y el miedo al futuro, instalarse en cada joven que se transformó en un adulto que busca su continuidad en un mundo que no es tan fácil como parecía.

A veces las distancias son dueñas de unos cuantos kilómetros. Otras tantas, ella puede quedar reducida a pocas horas de viaje o gracias a las nuevas tecnologías. Sin embargo, la visita constante no suele ser lo mejor, ya que a la hora de la despedida surgen raras sensaciones, y lo que en algún momento resultaba fácil se hace confuso: “¿Qué voy a hacer cuando termine?, ¿Vuelvo?. Quizás sea lo mejor, quizás consiga un mejor trabajo”. Muchos son los cuestionamientos pero lo cierto es que nada puede ser decidido porque todo depende del tiempo y de lo que vaya a ocurrir en el transcurso y desarrollo de la carrera, que no es nada más y nada menos que el futuro de cada uno.

Y así, después de horas de estudio y viviendo a mate, fideos y arroz, se llega al final como si hubiera sido un abrir y cerrar de ojos. El secreto estará entonces, en no desesperar. Será ese momento del que tanto te hablaron y a la vez, eso que tanta incertidumbre trae consigo. Ir de a poco y a conciencia, dicen, marcará el camino correcto.


Pequeños y grandes problemas a la vez:
· Empezar a conocer un lugar que no se conoce, lo que implica tener que perderse más de una vez.
· Hacer cuentas, repartir el dinero y no quedarse en cero. Recordar que la ropa a veces hay que mandarla al lavadero, se extiende el uso y se cuida de no ensuciarse.
· ¡Comer arroz!
· Enfrentar la soledad y comenzar a dar lugar a la posibilidad de nuevas personas en nuestras vidas.
· Confiar y desconfiar aunque no se quiera.
· Crecer y darse cuenta que no es nada fácil ser independiente y que cuando uno crece, las responsabilidades también lo hacen.
· Tener que levantarse y seguir adelante, aunque la solución rápida que siempre aparezca sea: “Volver a mi pueblo”.

La lectura en la era digital

Por Daniel Morales

Hora pico y calor en la ciudad. En el recorrido que hace el colectivo 551, a medio camino, en la parada de Buenos Aires y Rivadavia, se sube una señora jóven que por su aspecto no tiene más de 35 años. Paga el boleto y se sienta en uno de los dos asientos que estaban libres, elige la ventanilla. Saca de su bolso negro, un libro. Se puede ver desde lejos en la tapa color naranja con letras multicolores "Amor, libertad y soledad". Dos paradas después, una adolescente, se sienta al lado de ella con los auriculares a todo volumen. Cierra los ojos, se queda anestesiada con la música y trata de desaparecer por un rato del lugar. Lo mismo hace su acompañante ocasional, las dos se compenetran en los suyo y simulan que todo lo de alrededor no existe más.
Las chica nació en la era digital. En lugar de leer, prefiere quedarse frente al monitor de la pc mientras convive en la aldea global de Internet, está más atenta a los celulares y a la tecnología.


De una encuesta realizada a 400 jóvenes de Mar del Plata surge que sólo el 6 por ciento lee novelas o cuentos por interés propio. El 57 por ciento lee libros, o manuales didácticos. Sólo el 12 por ciento lee diarios o revistas. Pero el 100 por ciento de los encuestados dedica al menos dos horas diarias a la internet.
¿Cómo hacer para que jóvenes educados por este desarrollo tecnológico se acerque el diario, o al libro tradicional? ¿Cómo atraerlos a la lectura silente, personal, libre?
Para Silvia Dellatorre, maestra y directora jubilada de una escuela bonaerense, la solución está en la escuela y en los principales actores que son los maestros y profesores y mucho tiene que ver en cuánto sientan la vocación las personas que están a cargo de la enseñanza de nuestro país.
"El Gobierno hace programas para el fomento de la lectura, pero muchas veces no se respeta. No sienten la vocación ni la importancia que tienen el aprendizaje a temprana edad y en adolescentes. Sólo si al que da la clase le gusta leer, se incentiva al curso a hacerlo", dice.
Pero ¿qué significa leer en la era digital?
Algunos sostienen que las horas dedicadas a Internet son perniciosas porque destruyen una cultura común valiosa que sólo existe a través de la lectura de libros.
Otros, sin embargo, señalan que Internet creó un nuevo tipo de lectura que las escuelas y la sociedad no deben descartar. La Web constituye un estímulo para la lectoescritura en el caso de adolescentes que de lo contrario pasarían más tiempo mirando televisión.
Los que están a favor de la Web piensan que los grandes lectores de Internet pueden llegar a superar a los que leen libros. Leer cinco sitios web, un artículo de opinión y uno o dos blogs -dicen esos especialistas- puede resultar más enriquecedor que leer un libro.
"Leer un libro de 400 páginas lleva mucho tiempo - dice Rand J. Spiro, profesor de psicología de la Universidad de Michigan- En la décima parte de tiempo, Internet permite abarcar mucho más sobre un tema desde diferentes puntos de vista."
Los que critican la lectura vía Internet señalan que no hay prueba alguna de que una mayor actividad en la Web contribuya a leer mejor. "Lo que se está perdiendo es la atención sostenida, concentrada y lineal que se desarrolla mediante la lectura", explica Dana Gioia, presidente del Fondo Nacional de las Artes.
Algunos especialistas sostienen que habría que redefinir la lectura. La interpretación de videos o fotos, señalan, puede ser una habilidad tan importante como analizar una novela o un poema.
Umberto Eco, escritor, filósofo, afirma en una entrevista realizada por Eric Fottorino que "en el futuro, la educación tendrá como objetivo aprender el arte del filtro . Ya no hace falta enseñar dónde queda Katmandú o quien fue el primer rey de Francia, porque eso se encuentra en todas partes. En cambio, habría que pedirles a los estudiantes que analicen quince sitios para determinar cuál es para ellos el más confiable. Habría que enseñarles la técnica de la comparación”.
En 2010, publicó “Nadie acabará con los libros”, con Jean-Claude Carrière. En ese libro sostiene que hasta el momento la manera más segura de conservar y transmitir la información. Por tres razones. En primer lugar, cree que es el más práctico para leer, aunque ahora haya jóvenes que dicen: “No, yo leo mejor en el iPad”. Después, está el amor por el objeto. “Si voy a mi sótano y veo mi “Pinocho” de cuando tenía 8 años y en el que había escrito cosas, me vuelven emociones que no encuentro en un disco que contiene el texto de Pinocho. Por último, teniendo en cuenta mi edad y si hubiera existido, no podría recuperar el disco de Pinocho porque se habría desmagnetizado. Eso es un problema: las computadoras cambian tanto que no sabemos cuál es la vida útil de un disco”.
Además sostiene: "Es necesario restablecer una cultura de monasterios, que en algún momento –yo ya me habré muerto, quizá – los que sigan leyendo tendrán que retirarse a grandes falansterios, al campo quizá, como los Amish de Pensilvania. Allí, se conserva la cultura y el resto, que flote como pueda flotar. Con 6 mil millones de habitantes en el planeta, no se puede pretender que haya 6 mil millones de intelectuales. Debemos ser un poco aristócratas desde ese punto de vista."
Los adolescentes de hoy son una generación digital. Chatean, viven inmersos en la música, y en el mundo de las imágenes estéticas no tradicionales en las que el relato no sigue un orden lógico sino que opera por yuxtaposición de escenas, enfatizadas por sonidos, donde prevalece el impacto sensorial antes que el tiempo intelectual. Proliferan los blogs, y los sitios personales en la Web.
La concepción comunicacional de los jóvenes es inmaterial, hipertextual y tribal. Constituyen tribus, tribus urbanas articuladas vía chat, unidas por vibraciones comunes en el campo de la música, portadores de ropajes no disciplinarios ni uniformes. Prefieren el off, por ejemplo, el teatro Off a los mundos oficiales. No están generacionalmente enfrentados con sus padres, sino escindidos de ellos. La fragmentación es su mundo. La Web, su canal comunicacional. La radio su compañía no intrusiva, la escuchan sin sentirse obligados a concentrarse en ella.
Y el libro, para algunos pocos, su amigo fiel. Para otros, algo aburrido, tedioso y pasado de moda.

Carrera de obstáculos: la integración de jóvenes con discapacidad a través del arte y del deporte

Postales de una realidad diaria. Historias de vida que inspiran a seguir. La palabra de aquellos que superaron las dificultades y hoy van por más.


Por Julia Drangosch y Alina Rodríguez Martín


Levantarse de la cama, hacerse el desayuno, escuchar la radio, ver las noticias en la televisión, revisar el correo electrónico, salir a descubrir todo lo que un nuevo día tiene para ofrecer. En apariencia, esta enumeración de acciones cotidianas es casi irrelevante y rudimentaria, excepto cuando hay algo que lo impide.
Las personas que poseen algún tipo de discapacidad, enfrentan un doble desafío día a día: por un lado, afrontar los problemas cotidianos que todos tiene en su andar diario; por el otro, hacerlo con menores posibilidades y , al mismo tiempo, intentando sobrellevar las dificultades con la mayor naturalidad posible.
La adolescencia suele ser la etapa de mayores contradicciones y desafíos: es el momento de crecer, de conocerse, de explorar lo nuevo y desconocido. Se viven tiempos de cambio y, a la vez, de desconcierto. Pero, ¿cómo atravesar esta etapa con naturalidad mientras se aprende a convivir con una discapacidad?

BARRERAS COTIDIANAS
Según la Real Academia Española una “barrera” es un “obstáculo que cierra el paso entre una cosa y otra”. Si bien a simple vista es una definición sencilla, en la práctica la existencia de barreras implica mucho más que unas cuantas palabras.
“Las barreras arquitectónicas son muchas veces más fáciles de derribar que las barreras actitudinales o humanas”, reconoció Agustina Palacios, Directora General de Promoción de Igualdad y Prevención de la Discriminación de la Municipalidad de General Pueyrredon. En la ciudad, con la implementación del Plan Municipal de Accesibilidad, se están llevando a cabo acciones para superar las dificultades arquitectónicas y edilicias en las escuelas, universidades, espacios públicos y en el sistema de transporte de pasajeros para lograr una mayor inclusión en todo ámbito.
Pero, según los testimonios de quiénes atraviesan estas dificultades día a día, las barreras más dolorosas y complejas, son las no son las tangibles sino las actitudinales. Las miradas, los comentarios por lo bajo, el “pobrecito”, la lástima; todas y cada una de estas expresiones son las que, en realidad, alejan a la sociedad de ese sueño ideal y casi utópico de “igualdad” al que se aspira.
Y lo que es más llamativo es que estas barreras actitudinales son aún más notorias y complejas en aquellas situaciones en las que una persona sufre una afección de grande, es decir, no nace con alguna discapacidad sino que por algún accidente se encuentra en esa situación. En esos casos, las personas deben aprender no sólo a convivir con su nueva realidad sino también a lidiar con la presencia de los nuevos prejuicios y obstáculos que se les presentan a diario.

DIBUJOS A LA VISTA
Tomás Rodríguez Martín tiene 19 años y es usual encontrarlo rodeado de carbonillas, papeles y lápices. Sus pasiones son el dibujo y el tenis. Puede pasar horas creando rostros que, increíblemente, no se parecen entre sí. Lo que pocos saben, ya que a simple viste es casi imperceptible, es que sufre de una afección en el nervio óptico a raíz de que a sus 13 años se le detectó esclerosis tuberosa.
“Tomás es un guerrillero del dibujo, espera agazapado, oculto y nos tiende una emboscada. Cuando nos damos cuenta, ya es tarde, estamos rodeados de rostros múltiples”. Así lo definen quiénes más lo conocen - sus familiares y profesores – ya que, a su parecer, la vida de Tomás está básicamente delimitada por su gran pasión que, obviamente, es el dibujo.
Hace algunos años Tomás practicaba este deporte en el “Edison Lawn” y, durante sus entrenamientos, comenzaron a notar que sus reflejos eran tardíos. Después de realizarle un fondo de ojo y otros estudios, detectaron que su visión se había reducido. “Cuando el nervio óptico dañado se cicatriza no hay posibilidad de que se vuelva a recuperar ni la visión ni el campo visual”, recordó Omar Rodríguez, papá de Tomás, sobre la explicación que le dieron los médicos en aquel momento. Desde ese entonces, el tenis quedó relegado a un segundo plano. Lo principal fue la salud y, sobretodo, salvar su otro ojo para que no perdiera la visión completamente. Y en este escenario, un día entró el dibujo: como método terapéutico, como forma de expresión, como desarrollo de la creatividad y, más que otra cosa, como medio para cicatrizar las heridas que la enfermedad había dejado en él.

SALTANDO VALLAS
“El reconocimiento de la diversidad, tanto a nivel social como escolar implica favorecer las condiciones que permitan generar acciones tendientes al logro de situaciones de equidad, justicia y solidaridad”, expresaron desde las Jornadas de Educación Inclusiva y Diversidad realizadas el pasado 9 de octubre en Bahía Blanca.
En el marco de la búsqueda de esa diversidad, entre mediados de octubre y principios de noviembre se desarrollaron en la ciudad los Juegos Buenos Aires 2010 y la final de los Juegos Evita 2010. Durante las jornadas se llevaron a cabo competencias de distinta índole, que incluyeron categorías de deporte inclusivo, como Atletismo, Natación y Gimnasia Artística.
En ese marco, Mabel Abot, quien es coordinadora del área de jubilados y discapacitados en el Ente Municipal de Deportes y Recreación, señaló la importancia de este trabajo conjunto en la sociedad. “El deporte es fundamental para los jóvenes que sufren algún tipo de discapacidad porque favorece la inclusión y la participación”, detalló. En concordancia con esta línea, Alejandro Pérez - coordinador de discapacitados en los Juegos Evita 2010 - también acompañó este pensamiento ya que, en su opinión, “poseer alguna discapacidad de por sí ya genera una especie de invisibilidad y para estos jóvenes realizar algún tipo de deporte y además participar de estas competencias genera un espacio común en el que comparten con chicos y abuelos de otras provincias”.
“Estar en el agua es lo que más alegría me da. En ningún lugar estoy más libre que en el agua”, expresó Luciano Satti, nadador platense de 18 años quien posee una discapacidad motriz, fue medalla de oro en en las ediciones 2008 y 2009 en 25 metros espalda, compite en la categoría motores y estuvo presente en el acto de apertura de los juegos.
La búsqueda de la diversidad, desde las distintas áreas y a través de la estimulación, es un elemento fundamental para la inclusión y, sobretodo, para que los jóvenes y adolescentes que tienen alguna discapacidad pueden sentirse insertos plenamente en la sociedad, en cualquiera de sus ámbitos.

Postales. Todas y cada una de estas historias forman parte de la realidad diaria. Ni barreras ni obstáculos, ni tormentas ni temporales, ni decepciones ni frustraciones. En este escenario planteado, y con la fortaleza y entereza presentes, nada impide que con empeño, dedicación y mucha pasión, quienes aún tienen la valentía de soñar puedan llegar, poco a poco, a concretar las tan anheladas metas a las que aspiran.





La vida después de un suceso de inseguridad

Por Anahí Rocha y Héctor Fainbarg

La problemática de la inseguridad, instalada en la vida diaria, preocupa a gran parte de los marplatenses. Pero qué pasa cuando un adolescente vive una situación de un hecho de estas características. ¿Es igual que pasarlo en otra etapa de la vida?, ¿Puede seguir su vida como antes?, ¿Qué rol cumplen los padres en estas circunstancias?, ¿Cómo se lo debe acompañar?, cuestionamientos que parecen fáciles de responder pero que muy pocos practican después de que su hijo, hermano, amigo, sobrino, nieto, vecino, sufren un acontecimiento de inseguridad. El miedo, el análisis de la situación y los consejos aparecen en primera instancia por la sorpresa de lo que pasó. Sin embargo es conveniente conocer lo que pasa en la mente y la reacción del cuerpo, así como también cómo se puede ayudar a un joven a sobrellevar ese momento traumático y difícil, a veces incomprensible.

El director de la Fundación Fobia Club y Licenciado en Psicología, Juan Carlos Moure, MP 45.983, manifestó que frente a un evento traumático como puede ser un asalto, un hecho de violencia, intimidación u otros, la persona en un primer momento tiene una descarga de enérgica, una reacción física, propia del pánico que genera esa situación. Después de eso, empieza un proceso donde muchas veces la persona reexperimenta lo que le tocó vivir. “Se habla de un periodo agudo que es dentro del primer mes, frecuente, y después la sensación de angustia, depresión, sobresaltos, falta de concentración y la sensación física similar a cuando le pasó el evento, tiene que ir aplacándose hasta que desaparezca. Pero si algo no funciona como debería se puede instalar el Estrés Postraumático”, manifestó Moure. Esta clase de estrés puede manifestarse 2 0 3 meses después de haber pasado el evento, cuando la persona sigue con temor a que le vuelva a pasar lo mismo, y puede ser agudo cuando dura 6 meses y crónico cuando se mantiene en el tiempo, ya que, según explicó Moure, hay una parte del cerebro, en el hipotálamo, donde se instala con gran fuerza la situación traumática que hace que se vuelva a reexperimentar, provocando estrés.

-¿Cómo un adolescente se da cuenta que tiene que recurrir a un especialista?-

- Cuando empieza a notar que pasado un tiempo prudencial, hasta dentro de los seis meses, y que sigue angustiada, recuerda la situación como si fuese el primer día, no se puede concentrar, le aparecen de golpe las imágenes de reexperimentación, está deprimida, dejó de hacer las actividades de siempre, es decir, que empieza a haber una disminución en su estado anímico, en su forma de relacionarse. Ahí es cuando es conveniente que haga algún tipo de consulta médica.-

-¿Desde el primer momento es pánico lo que siente la persona?-

-En el momento del hecho puede tener una crisis de pánico, que es una respuesta de alarma del cuerpo a una situación de peligro vital. Cuando uno tiene la sensación de que está en riesgo su vida va a desarrollar una crisis de pánico, pero es un mecanismo normal que puede pasar en el momento o después. A veces la persona puede quedar paralizada, reaccionar violentamente o responder al ataque; son las tres opciones que tiene frente al evento. A demás, depende cuál haya sido la situación, el nivel de sensación inicial va a ir bajando con el paso del tiempo, pero también depende de la sensación de indefensión que sintió la persona, porque cuanto más indefensa se haya sentido,cuanto menos posibilidades de escape haya sentido en esa situación, esto impacta más fuerte.-

Moure expresó que en un hecho de inseguridad lo que puede sentir la persona de acuerdo a la edad depende de la personalidad. Un adulto mayor va a sentir una fuerte sensación de vulnerabilidad y va a tomar conciencia de que está más indefenso. En cambio el joven, sentirá más confianza en su fuerza si le ocurre algo nuevamente, y agregó “siempre hay que tener en cuenta lo que haya representado para la persona y cómo ésta lo haya significado”. Ante la consulta si existe alguna diferencia en el tratamiento tratándose de un hombre o de una mujer, manifestó que es indiferente y que lo que se hace en la mayoría de los casos es volver a resignificar el hecho, quitarle la culpa a la persona, empezar a ver cómo responde físicamente, y cuando la situación amerita lo acompaña un tratamiento farmacológico. Asimismo dijo: “En un hecho de inseguridad muy fuerte el tratamiento no dura menos que un par de años y a veces el nivel de recuperación es muy bajo, pueden quedar secuelas”. Por ese motivo ayudar a la persona a atravesar el momento de recuperación es importante mientras que no se redoble la sobreprotección ya que esto puede quitar seguridad.

-¿Qué sería lo más aconsejable luego de un hecho de inseguridad?

-Lo primero que tiene que hacer la persona es tratar de explicar lo que sintió, lo que le pasó, no dar vuelta la hoja muy rápido porque es una forma de dejar elementos que después pueden aparecer de manera más desajustada, por el sólo hecho de aguantar. Es necesario expresar las emociones que le haya generado y cómo pensó la situación, que lo cuente varias veces y que de esta manera se desahogue.-

Conocer lo que puede pasarle a un jóven cuando sufre un hecho de inseguridad es tan importante como saber qué hacer si notamos cambios bruscos en su personalidad. En nuestra ciudad los casos registrados y tomados por diferentes medios de comunicación locales, muestran que en los últimos 3 meses hubo 12 acontecimientos graves de inseguridad, dos de los cuales dejaron muertos. El promedio de las edades de los involucrados en estos sucesos va desde los 15 años hasta los 28, y en oportunidades acompañanados de personas mayores o bebés. También hay que mencionar que en uno de los robos fueron violadas dos menores de 14 y 15 años.

La estadística difundida en agosto por la Procuración de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, que indica que más de 554 robos ocurren cada día en la provincia de Buenos Aires. Según informó también este organismo en lo que va del año hubo más de 101.114 robos, 21.450 robos agravados por el uso de armas, 1.264 muertes, 3.703 abusos sexuales y 19 secuestros extorsivos, todos investigados por la justicia bonaerense.

Vida sin obstáculos

Por Mariana Vasile y Flavia Di Paola

“Todos los días, levantarte, transitar, tropezar, transitar, correr, caerte, levantarte, chocar, correr, levantarte, seguir… Todos los días, levantarte, ruidos, voces, silencios, letras, símbolos, puntos, texturas, signos, oscuridad, levantarte, seguir. Todos los días diferentes…pero iguales, todos los días experiencias desiguales que conviven en nuestras calles, nuestros barrios, en nuestra comunidad, en nuestro propio hogar. ¿Qué es aquello que nos distancia tanto? ¿Qué será aquello que nos hacer ver y reproducir moldes, donde sólo encajamos nosotros? ¿Qué será lo que nos hace diferentes? ¿Qué nos iguala?”
Las infraestructuras nunca son suficientes para las personas que sufren de imposibilidad en la plena movilidad de un ser humano, siempre se observan deficiencias que causan incomodidades a quienes tienen derecho a acceder a los mismos servicios que los demás.
En el caso de la discapacidad, los conflictos por la accesibilidad son los más palpables dentro de la discriminación existente en la mayoría de las sociedades. De cualquier forma, esto no sólo ocurre con discapacitados, sino también con aquellos que sufren algún tipo de dificultad para movilizarse, ya sea por algún accidente, por avanzada edad, por embarazo, etcétera.
Desde la Municipalidad, en los últimos años se han impulsado varios proyectos en búsqueda de favorecer a toda la ciudadanía marplatense, ya que desde los órganos encargados de este tema, creen que por ejemplo el Plan de Accesibilidad Universal no sólo se orienta para los discapacitados, sino para la concientización de todos los habitantes. En el caso del Plan de Accesibilidad Municipal aplicado desde el 2009 en particular, no sólo se refiere a lo físico, sino también al ámbito comunicacional, laboral y educacional.


A partir de su implementación, Mar del Plata se convirtió en la primera ciudad del país que incluye una ordenanza que contempla este tipo de política de Estado. Es un plan que busca generar acciones estratégicas que tengan una visión global en la accesibilidad del ciudadano marplatense, en conjunto con la colaboración del , Cristian Azcona; del Consejo de la Discapacidad; de la Comisión de Barreras Arquitectónicas y de distintas universidades.
Dada la complejidad que representa la accesibilidad para los discapacitados en nuestro país, el cual según muchos profesionales especializados no está preparado para albergarlos, a continuación se intentarán ejemplificar las dificultades que atraviesan las personas que padecen de discapacidades, en tres etapas del crecimiento como ser humano.

Primeros pasos

Durante la niñez, el ser humano absorbe todas las características actitudinales y sociológicas dentro de la familia, lo cual se denomina socialización primaria. En esta etapa de la vida, el niño comienza a forjar su personalidad y sus formas de pensamiento, los cuales años más tarde determinarán la manera de afrontar la vida.
Es así que en lo que se refiere a discriminación, pocas son las herramientas de las cuales los chicos se valen para comprender y relacionarse con otros niños o adultos que padezcan algún tipo de discapacidad, ya sea motriz o mental.
Se suele decir que los niños siempre dicen la verdad, pero a veces esa visión puede resultar hiriente. Un ejemplo claro aparece durante la etapa escolar, en la cual apodos de cualquier tipo son utilizados sin la conciencia de que ellos marcarán en muchos casos, la personalidad de quienes los reciben. Un niño con anteojos, aparatos, problemas al caminar, nariz grande, dientes torcidos, alto, bajo, flaco, gordo, lindo o feo, será motivo de discriminación.
Es en esta etapa en la cual al niño discapacitado se le presentará un mundo cruel como única realidad, aunque esto no fuera cierto. Al hablar de discriminación, no sólo se abarca lo social, sino también las infraestructuras de los colegios, cines, parques, y demás espacios comunes de recreación infantil. En Mar del Plata en particular, en este sentido se avanzó en los últimos años al incorporar juegos inclusivos en varias plazas, para que la diversión en ese momento inocente de la vida, sea definitivamente universal.
En cuanto a lo edilicio, por otra parte, dentro del Plan de Accesibilidad se busca adaptar los colegios municipales porque en las construcciones más antiguas, no se tenía en cuenta la asistencia de chicos discapacitados a las instituciones. Esto también incluye lo relacionado a la concientización de los alumnos, para que aprendan a relacionarse sin conflictos de por medio.

Adultez

La niñez se superó. Las relaciones se hicieron más honestas. Esta etapa implica más conciencia, tanto ciudadana como personal. Abarca respeto, trabajo, amor, familia y la moral necesaria para el día a día.
“La accesibilidad es la pre-concepción para la clave de mis derechos. Sin accesibilidad no tengo nada”, expresa un joven sentado en su silla de ruedas, una autonomía limitada por el espacio físico.
Los moldes sociales limitan las individualidades, desde lo funcional implican andar por la vida y desde lo moral se refieren a cómo sentirse interiormente.
Durante el año 2009, en el centro de Mar del Plata se pudo ver cómo en las esquinas más transitadas se colocaron rampas más amplias para mejorar la movilidad de los ciudadanos que dependen de ellas, tanto los discapacitados como mujeres embarazadas o con niños pequeños.
En cuanto al transporte, herramienta de trabajo o medio de traslado para muchas personas, aun hoy en el siglo de la tecnologización de los mercados y productos, continúan los problemas de desigualdad. Es una postal diaria ver a personas que no pueden ingresar a los colectivos por diversos motivos, por lo cual se transforma el transporte en un obstáculo para muchos ciudadanos, a pesar de que algunos de los vehículos posean los elevadores requeridos legalmente.
La no accesibilidad a bienes, productos y servicios es una forma sutil, pero muy eficaz, de discriminación.


Tercera edad

Se suele decir que a esta altura de la vida el ser humano posee mayor experiencia, por lo cual sabe muy bien qué es lo que necesita y quiere para seguir transitando su vida. A ellos se ha recurrido desde la Municipalidad de General Pueyrredon, para que en conjunto con las demás comisiones de accesibilidad, se consigan mayores comodidades a través de los proyectos de arquitectura y concientización de igualdad para todos.
Si una persona sana que sólo debe enfrentar las vicisitudes de la vejez, tiene problemas para moverse de un lugar a otro de la ciudad, es fácil y a la vez complejo asimilar cómo resulta un panorama como aquel para alguien que además, padece de alguna enfermedad. En el caso de los discapacitados de mayor edad, deben enfrentar obstáculos muchos más complejos a los que podría sufrir una persona joven que con distintas habilidades, puede llegar a sortearlos. Por esta razón, a la hora de transformar a la ciudad de Mar del Plata en una preparada para albergar a todos, no se deja ninguna experiencia u opinión fuera del proyecto.

Eliminar la desigualdad

Ese es el objetivo de cada programa y proyecto que los organismos intentan hacer llegar a los gobiernos de distintos puntos del país.
“Todos los días diferentes pero iguales”, cita un documental realizado a partir de un convenio entre España y Argentina, en el marco del Plan de Accesibilidad Universal.
La convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad, fue aprobada el 13 de diciembre de 2006 por la Organización de las Naciones Unidas. En el 2010 alrededor de 140 naciones en el mundo adhirieron a la convención adecuándose a la ley interna de cada país. Argentina está haciendo lo suyo y Mar del Plata particulariza aun más esta problemática que surgió como una preocupación y hoy es una ocupación, a pesar de que todavía no se noten resultados profundos. Eso es lo que indica la mayoría de aquellos que tienen algún tipo de dificultad en la vida cotidiana.
“Antes de operarme caminaba dos cuadras y necesitaba parar, y en ese momento me daba cuenta de que hacían falta facilidades como rampas en las bocacalles y en organismos públicos”, cuenta una mujer de 53 años que nació con un problema congénito en la cadera. Desde su experiencia, ella opina que a pesar de que en los últimos años se avanzó en cuanto a la accesibilidad, ese crecimiento aun es ínfimo. “La accesibilidad debe incorporarse en cada persona con el mismo concepto de pensamiento que la contaminación urbana y la solidaridad ciudadana”, agrega la mujer, quien concluye: “Si realmente se pensara en los discapacitados motrices, visuales y mentales como se dice en forma oficial, la accesibilidad ya no sería ni siquiera punto de análisis, formaría parte de las prácticas habituales de todos los marplatenses”.
Sólo resta, como destaca la licenciada y titular del OMUDI (Organismo Municipal contra la Discriminación) Agustina Palacios, que la ciudadanía llegue a aquel lugar tan difícil de alcanzar, que es el de la concientización y el de la reflexión. Si toda persona sana y joven pensara en sí misma de aquí a treinta o cuarenta años, vería al fin que en un futuro tiene la posibilidad de no quedar exento de problemas al menos, de movilidad. Sería allí donde comenzaría quizás, a no estacionar donde hay una rampa y a comprender lo que ella simboliza.

EDUCACIÓN POPULAR: “DOCENTES” ORQUESTA

Por Julia Drangosch y Alina Rodríguez Martín

Sábado a sábado en un barrio periférico de la ciudad, dos tablones verdes rodeados por bancos y algunas sillas vacías ilustran una realidad estática. Todo está acompañado por un espeso silencio y una gran tranquilidad. De repente, la puerta se abre y hace sonar un llamador de ángeles que funciona a modo de rudimentario timbre. A continuación, el ambiente se transforma, el silencio desaparece por tres horas y un grupo de chicos llena el lugar con risas, preguntas y juegos. Papeles que vuelan, manos que se enlazan, lápices que escriben. Entre dibujos y libros comienza a funcionar un centro barrial donde se da apoyo escolar.


El lugar, llamado “Pancho Ramírez” y ubicado en Santa Cecilia al 1700, recibe algunos docentes, pero principalmente son los jóvenes quienes eligen compartir su tiempo y sus conocimientos con los más chicos. Si bien éste es tan sólo un caso, en la ciudad existen Sociedades de Fomento, Escuelas y casas particulares que brindan este tipo de ayuda.

Tiempo atrás el dueño de esta casa comenzó a construir un lugar que, sin saberlo y por obra del destino, se terminó convirtiendo en lo que hoy es. Lo particular de este tipo de espacios, y especialmente del centro barrial “Pancho Ramírez”, es que a pesar de la diversidad de personas que participan en estas actividades, todas están marcadas por lo mismo: una gran escasez de recursos y una gran abundancia de emociones.

Una manera distinta de aprender

Cuando todos los sábados los chicos sacan sus cuadernos de las mochilas y se inician en el camino del aprendizaje, cada uno de los jóvenes que decidieron acercarse al centro barrial se transforma en un personaje distinto: algunos días son profesores de lengua, otros de matemáticas y, en una misma tarde, de tantas otras materias más.

Al mismo tiempo, aquellas pequeñas manos que toman los lápices e intentan, sin saberlo, cambiar un futuro que pareciera ya estar definido, también buscan otras manos, otros gestos. Más allá de los conocimientos académicos que se transmiten sábado a sábado, lo que se percibe a simple vista es el cariño: el de los improvisados “maestros” hacia sus alumnos y el de los agradecidos chicos que logran aprender mucho más que cómo hacer una cuenta matemática o escribir sin faltas de ortografía.

Esta idea de “Escuela popular” tiene sus ventajas al ser llevada a cabo por personas con compromiso y responsabilidad. Chicos, jóvenes e incluso adultos tienen la oportunidad de recibir una educación informal. Pero esa informalidad no implica no tener formas, sino que permite que éstas sean distintas.



Al ser docentes y estudiantes universitarios y secundarios quienes brindan el apoyo escolar, existe una diversidad de ópticas y puntos de vista que favorece el desarrollo, tanto emocional como intelectual, y que permite a los chicos aprehender el conocimiento en todas sus vertientes.

Atendiendo a la crisis
Haciendo memoria, mientras en el 2001 los distintos mandatarios jugaban al “juego de la silla” en el sillón de Rivadavia, en Mar del Plata la crisis se empezaba a sentir. La ciudad ya venía sufriendo una baja en la producción de industria local como consecuencia del auge de las importaciones en la década del noventa y una disminución en el turismo por la paridad peso-dólar.

Como respuesta a las necesidades de las familias apareció el fenómeno de algunos espacios de "trueque" a los que concurrían personas de clase media que intentaban resolver sus necesidades básicas a través de esta alternativa, ya que el índice de desocupación superaba el 25 por ciento.
Como consecuencia de esta situación se produjo un enorme crecimiento de los comedores barriales en todo tipo de ámbitos para ayudar, principalmente, a los más chicos. Lo que inicialmente comenzó como un aporte a la salud y a la alimentación, con el tiempo se transformó en una iniciativa que abarcaba la educación. Casi como un segundo hogar , estos espacios ofrecían a los chicos, en muchos casos, lo que en sus casas no podían encontrar o no les podían brindar.

- ¿Por qué llevan a cabo este tipo de trabajos? -
- El término educación está mal usado en la sociedad, porque la familia es la que educa y la escuela es la que forma e informa. Lo que hacemos en estos grupos barriales es ayudar a las familias que suelen tener grandes carencias. – dice Luisa Jorge, una de las pocas docentes que los sábados abandona el rol académico y se ocupa con firmeza y cariño de los más chicos.

Más allá del aspecto académico que tienen estas actividades, el ida y vuelta constante entre alumno y profesor tiene que ver con lo emocional más que con otra cosa. Compartir no sólo los conocimientos, sino también una caricia, una historia y hasta un plato de comida. Adaptarse es uno de los desafíos mutuos: tanto el de los chicos al abrirse con personas que les resultan extrañas; como el de los jóvenes que se enfrentan a la realidad cara a cara. Como dice el educador brasilero, Paulo Freire, en “Pedagogía del oprimido”: “Nadie educa a nadie. Nadie se educa a sí mismo. Los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo” .

“Desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo”

Por Anahí Rocha y Héctor Fainbarg

La alimentación es un pilar fundamental en el desarrollo intelectual de las personas de todas las edades, y sobre todo en los chicos que han comenzado la universidad, ya que ayuda a pensar con mayor claridad y estimula y da fuerza para llevar a cabo todas las acciones que un ser humano se proponga.

Pero en los jóvenes crear un buen hábito de comida es difícil, porque no consideran o desconocen los beneficios que tiene alimentarse bien y, en muchas ocasiones, no tienen el tiempo o dinero suficiente para hacerlo. La etapa de estudios universitarios es para los jóvenes un tiempo de cambio, donde no sólo deben acostumbrarse a un nuevo hábitat si no que también deben aprender, a veces, a prepararse la comida.

El refrán “desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo”, es un claro ejemplo que vislumbra una costumbre que todos deberían llevar, y muestra la importancia de cada una de estas comidas. Desayunar en abundancia pero de manera equilibrada, brinda la energía necesaria para comenzar el día; almorzar con moderación ayuda a estar saludables, y cenar poco equivale a ingerir productos de bajas calorías que contribuyan al descanso del cuerpo.

Una dieta equilibrada, si bien varía de acuerdo a cada persona, en los estudiantes significaría un mejor rendimiento académico, mayor capacidad de aprendizaje, memoria y razonamiento. Por ese motivo lo más aconsejable es consumir leche y sus derivados, alimentos de bajo contenido graso, pescado, pollo, frutas, verduras y legumbres, frescas o cocidas, aceites vegetales crudos y cereales. De éstos la función más relevante es que tienen minerales como el calcio, necesario para el crecimiento de la masa ósea; hierro, para el desarrollo de glóbulos rojos y tejidos musculares, y zinc, complemento tanto para el crecimiento óseo como muscular. También son una gran fuente de vitaminas A, D, B12, B6, Ácido fólico, niacina y riboflavina. Además evitaría consecuencias como la somnolencia, el cansancio o la disminución de la capacidad de hacer ejercicio físico.

Hoy en día gran parte de los universitarios tiene una mala alimentación, basada principalmente el la comida rápida o Fast Food. Hamburguesas, papas fritas, milanesas, fiambres, pizza, entre otros, no representan un inconveniente para la salud del cual preocuparse, mientras no se conviertan en un hábito o logren que se sustituya la ingesta de otros alimentos. Ingerir a diario productos con muchas calorías o saltearse las comidas, puede resultar negativo en el rendimiento académico. Esto es porque el cuerpo no tiene las suficientes energías como para realizar las actividades que se demandan. No obstante, se debe tener en cuenta que tanto el consumo insuficiente como excesivo de alimentos no resulta beneficioso.

Reflexionar sobre la importancia de una buena y equilibrada alimentación, es un buen método para tener durante todo el día un mejor rendimiento, no sólo académico, sino también para evitar tener que hacer una consulta con un especialista más adelante.

Camila Iturralde, estudiante de 4º año de la carrera de nutrición, afirmó: “La alimentación puede ser variada y adecuada, o bien monótona y desequilibrada, dependiendo de sus hábitos alimentarios y de distintos factores, como por ejemplo, si viven o no solos, si saben cocinar, entre otros. Sin embargo, se debe tener en cuenta que por lo general en época de parciales o finales la alimentación puede sufrir ciertas variaciones, ya que los jóvenes suelen tener menos tiempo, por lo que realizan comidas rápidas, comen apurados, sin masticar adecuadamente los alimentos, abusan del maté o café”. Manifestó también que durante los exámenes pueden darse algunos cambios en la cantidad de comida ingerida, algunos pueden comer más o menos de la cantidad de lo normal. “La alimentación de los jóvenes que estudian no es un patrón constante, debido a que presenta particularidades en cada individuo, pero sí se puede afirmar que algunas actitudes son comunes a este grupo social”, agregó.

Iturralde sostuvo que la mala alimentación en época de estudios puede afectar directamente al rendimiento académico y puede ser causado porque la persona ingiere menor cantidad de alimentos de los que necesita para desarrollar sus funciones normalmente, como la concentración, la memoria, la atención, etcétera.

A modo de conclusión afirmó: “El estado nutricional puede alterarse en caso de que la persona ingiera menor o mayor cantidad de comida de la recomendada, ya que en el primer caso no dispondrá de los nutrientes necesario para desenvolverse, generándose posibles enfermedades por carencia de principios nutritivos, y en el segundo caso, si bien su rendimiento académico no se verá afectado, al menos en el corto plazo, su estado nutricional puede presentar algunas complicaciones, como aumento de peso, colesterol y triglicéridos elevados, entre otros.”