Por Anahí Rocha, Emanuel Fernández y Héctor Fainbarg
La última dictadura militar marcó un antes y un después en la participación juvenil dentro de las agrupaciones políticas universitarias. Durante la década del '60 muchos estudiantes se decidían a involucrarse en distintos movimientos porque perseguían un ideal de revolución y se identificaban con los principales partidos políticos nacionales, como la UCR, Peronismo, Socialismo, entre otros.
Desde 1970 el miedo generado por los sucesivos golpes militares, la represión, la persecución, la muerte, la tortura, la poca respuesta a los pedidos realizados por los universitarios, además de que el régimen militar prohibió y disolvió los partidos políticos, llevó a que momentáneamente se alejaran de la militancia.
Esto se revirtió en 1983, con el regreso de la democracia, cuando los jóvenes retomaron el interés por las agrupaciones y sus objetivos.Se denomina agrupaciones y corrientes universitarias al conjunto estudiantes que conforman un partido político dentro de las facultades y desarrollan actividades con el objetivo de mejorar la calidad educativa.
Dentro de los principales objetivos que generalmente persiguen estas agrupaciones se encuentran:
1) Presupuesto: Incluye material educativo, fotocopias, mejoras edilicias.
2) Boleto de colectivos: Medio pasaje o gratuidad.
3) Investigación: Apoyo económico de la universidad a los estudiantes para llevar adelante sus trabajos de campo.
4) Seguridad: Luminarias y personal de vigilancia dentro del perímetro universitario.
5) Becas: principalmente para los estudiantes de bajos ingresos y/o con buenos promedios.
6) Defensa de los Derechos de los estudiantes.
En el país se manifiestan varias agrupaciones políticas juveniles, aunque las principales son Franja Morada y Juventud Universitaria Peronista (JUP). El primero de los citados es una agrupación política universitaria de la Argentina, enmarcado bajo la ideología de la Unión Cívica Radical que tiene presencia en casi todas las Universidades Públicas del país. Desde el retorno de la democracia en 1983 conduce la Federación Universitaria Argentina (FUA), órgano máximo deagremiación de los estudiantes universitarios a nivel nacional.
En cambio, la JUP es una agrupación basada en la ideología política peronista que tuvo gran influencia dentro del ámbito universitario durante el Gobierno de Perón, posteriormente, fue decayendo su éxito, hasta volver a retomarlo en 2003 con la llegada de Néstor Kirchner al poder.
Esta corriente pasó por diferentes etapas que marcaron una tendencia, por ejemplo, en la década del '70 la JUP representó a sectores dinámicos y militantes del peronismo universitario; en los 90 respondió a políticas neoliberales, y entrado el 2000 empezó a buscar una reorganización de la agrupación y la renovación de las estructuras político-partidarias del peronismo dentro de las universidades.Según una investigación realizada por Juan Chiummiento, estudiante de
Comunicación Social de la Universidad Nacional de Rosario, las agrupaciones políticas son poco atractivas para albergar las necesidades de las nuevas generaciones que consideran que las actividades desarrolladas no inciden mas allá de los limites que brinda la Universidad. No obstante, son fundamentales para la construcción de un modelo de país. En relación a la función que tienen dentro de la sociedad, Ramiro Podestá, estudiante de la carrera de Trabajo Social y participante de la corriente Neopraxis de la Facultad de Ciencias de la Salud de la ciudad, consideró que las agrupaciones cumplen un papel importante en lo que es relación universidad – sociedad, porque la primera no es una burbuja inmersa en la segunda, y porque además desde su lugar tratan de construir de forma que puedan participar todos. Aunque destacó que generar eso es difícil porque “a la gente le cuesta participar”. Lo mismo sostuvo Facundo, vicepresidente del centro de estudiantes de Franja Morada de la Facultad de Derecho, quien agregó que las agrupaciones al salir de la sociedad tienen prácticamente las mismas ideas que la gente y eso es lo que buscan exteriorizar a través del partido.Asimismo, consultados por la participación de los universitarios, ambos coincidieron en que la mayoría se involucra de forma indirecta. Astrada reflexionó que los motivos de los casos que no participan se relacionan con la falta de interés, no tener tiempo o pensar que es una actividad remunerada. En cambio Podestá sostuvo que la cuestión del “bastardeo” de la política se traslada de la sociedad a la universidad y eso implica que los estudiantes se limiten a no involucrarse con la agrupación.
Y EN NUESTRA CIUDAD, ¿CÓMO ES?
En Mar del Plata, la Universidad Nacional cuenta con organizaciones como
Tranquera Abierta (Ciencias Agrarias), Nuevo Espacio (Ciencias Económicas),
Causes, Franja Morada, Unidad (humanidades), S.O.S, Movimiento por
Económicas, SUR Movimiento Universitario, Jóvenes al frente, Movimiento
Nacional Chicos del Pueblo, Neopraxis (Ciencias de la salud), y muchas otras.
En una encuesta realizada a 50 chicos de diferentes estudios universitarios se encontró que 1 de cada 10 participan activamente en alguna agrupación, y que de los 45 restantes 30 tienen interés en participar. De éstos, 20 manifestaron que no colaboran por falta de tiempo y el resto por falta de conocimiento de la ideología o política que se maneja dentro de las agrupaciones. Por otra parte, quienes participan aseguraron que lo hacen por la ideología, los principios personales y, fundamentalmente, por la obtención de beneficios académicos para el alumnado. Consultados sobre las ventajas que les dan a los agrupados, sostuvieron que lo principal es la satisfacción personal de poder expresarse y luchar por las cosas que favorecen e incluyen a todos los estudiantes, así como también mayor participación y acción social.


