Prácticas comunitarias en Ciencias Económicas

Por Gerardo Fernández, Jorgelina Ferreyra y Lucía Pérez.

¿Es posible un modelo de Educación Superior que articule equilibradamente las misiones de docencia, investigación y extensión? ¿Es posible que desde la Universidad se pueda aportar a la construcción de un país mejor sin resignar la excelencia académica? Esos son algunos de los interrogantes por los que los estudiantes decidieron encarar un proyecto que demuestra que la solidaridad, el compromiso y las ganas de trabajar voluntariamente también les llegan a ellos.
Es Por eso, que la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), mediante el desarrollo de prácticas comunitarias que los alumnos deben cumplir obligatoriamente en instituciones de bien al público, pretende que el futuro profesional desarrolle lo aprendido en las aulas dentro de una sociedad.
La idea se despliega con el objetivo de poner de manifiesto que la integración es posible, de lograr ciudadanos participativos y solidarios y de establecer lazos de interdependencia y reciprocidad con organizaciones civiles orientadas al mejoramiento de la calidad de vida de las personas de la zona de influencia de la Universidad.
Esta metodología motivadora permite aplicar los conocimientos adquiridos en el aula y llevar adelante nuevos conocimientos y competencias.
El proyecto, que tiene como único requisito para los estudiantes poseer la mitad de la carrera aprobada, surgió hace algunos años gracias a un grupo de jóvenes que pretendían una apertura de la Facultad y que notaban que la enseñanza superior debía reforzar sus funciones de servicio a la población.
Las actividades están encaminadas a erradicar la pobreza, la intolerancia, la violencia, el analfabetismo, el hambre, el deterioro del medio ambiente y las enfermedades mediante un planteamiento interdisciplinario para analizar los problemas y las cuestiones planteadas
En un país en el cual la droga, la delincuencia, la discriminación y el racismo son moneda corriente, futuros profesionales intentan, aportando su granito de arena, revertir esta triste realidad. No importa si lo hacen bien o mal. Interesa que colaboran y se preocupan. Así desde lo más mínimo y dando el ejemplo, estos alumnos concientizan y están en contacto permanente con la ciudad, que no está delimitada por dos o tres avenidas, sino por todos los sectores que la componen.
“La idea es que esto sea un ida y vuelta para los alumnos y las entidades que se suman”, dijo Sebastián Puglisi, coordinador de las prácticas comunitarias en la Secretaría de Extensión de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales.

Letra chica: el negocio de prestar dinero

Recorrida por las entidades bancarias y circuitos financieros marplatenses. Las compañías de crédito: un rubro en ascenso.


Por Rodolfo Gutiérrez y Claudio D’Alessandro

El concepto de interés, se remonta a los años más antiguos, ya que nació al mismo tiempo que el dinero y atravesó diversas épocas, por ello sus inicios son consignados en las Constituciones y textos de los pueblos nacientes, tal como los textos Védicos de la India, los cuales datan de los años 2000 y 1400 antes de Cristo y que describían la práctica del préstamo a cambio de interés, práctica que se consideraba como una usura y por lo que se prohibía.
Las alternativas de crédito son variadas y se adaptan a la urgencia y pretensión de cada individuo. Existen los circuitos tradicionales, como los Bancos, o alternativos, como las llamadas Compañías Financieras que, en los últimos años crecieron vertiginosamente en Mar del Plata y en todo el país. Y, como último recurso, también se puede recurrir a los “prestamistas”.
Algunas de estas Compañías pertenecen a Grupos Bancarios Nacionales e Internacionales, otras a Grupos Financieros Mundiales y también están las que son manejadas por únicos propietarios, con filiales en gran parte del territorio nacional
El gran negocio y proliferación de estas empresas, se debe a diferentes causas.
La principal y, sin lugar a dudas, es la mala situación económica por la que atraviesan muchos argentinos. Otro factor relevante está en las pocas condiciones que requieren al solicitante en comparación con los que exigen las entidades bancarias.
La publicidad que ofrecen, también juega a su favor. En los volantes que reparten en distintas zonas de la ciudad, y carteles publicitarios por doquier, las ofertas de dinero tienen variedad de cifras, pero en casi todas, el común denominador es le facilidad para obtenerlo, También, hace mención a las distintas categorías de adjudicatarios como por ejemplo: jubilados, empleados municipales, personal de las fuerzas de seguridad, y otros.
Según datos oficiales de la Secretaría de Economía y Hacienda de la Municipalidad del Partido General Pueyrredón, en la actualidad, funcionan 26 Entidades crediticias regularmente habilitadas.

LOS BANCOS

“Con el dinero sucede lo mismo que con el papel higiénico; cuando se necesita, se necesita urgentemente”, Upton Sinclair.

Cuando llega la hora de pensar en un préstamo, el sujeto recorre las distintas alternativas para encontrar la solución más satisfactoria a sus necesidades. Empieza a visitar algún Banco, en donde el primer requisito es ser o hacerse cliente, para lo cual necesita cumplir una serie de condiciones que, de alcanzarlas, demorarán al menos una semana en el mejor de los casos para contar con el efectivo a disposición.
En algunas entidades bancarias de esta ciudad, los créditos personales, se consiguen de acuerdo al plazo y la “categoría del pretendiente”, con una tasa de interés que oscila del 25% al 32% anual. Los clientes “privilegiados”, además de contar con el beneficio del arancel más bajo, no pagan el 3% de gastos de otorgamiento, ni el 3% en caso de cancelación anticipada.
Además, todos deberán abonar el 0,2% de seguro y el 1% de sellado.
El sistema de devolución del dinero, es el siguiente: por ejemplo una persona que pide $ 1.000, con el 32% de intereses a 12 meses, pagará la primera cuota de $ 106 y la última de $ 98,47. Resultando $ 103 el promedio anual, más los gastos anteriormente mencionados.
En todos estos casos y a prescindir de monto y plazo, las cuotas son fijas y en pesos.
El cliente, en el caso de haber abierto una caja de ahorros o cuenta corriente, a los efectos de obtener el crédito, puede cerrarla una vez percibida la suma solicitada, y pagar sus cuotas en las cajas del Banco o sucursales, si las hubiera.
Cuando el interesado se atrasa con su pago, el interés por mora oscila desde el 0.12 % al 0,16% diario sobre la cuota en cuestión. De todos modos, los directivos de los bancos encuestados, aseguraron que en general “los tomadores de préstamos son bastante cumplidores y que el interés por pago fuera de término casi nunca se pacta de antemano porque las tasas son muy cambiantes”.

LAS FINANCIERAS

Cuando una persona tiene urgencia de efectivo y el monto a solicitar no supera las cuatro cifras, la búsqueda va en dirección de las Compañías Financieras o prestamistas irregulares.
Los clientes tipo de estas empresas, son aquellos que, por alguna circunstancia tienen un apremio económico urgente y no una necesidad de dinero programada.
Un gran número de solicitantes se encuentra en la clase pasiva. También ellos, son quienes pueden obtener dinero con los mínimos requisitos y en el menor plazo. El motivo es muy simple: la mayoría de las financieras, pueden descontar directamente las cuotas del préstamo del haber jubilatorio del cliente, lo que les garantiza el cobro en un ciento por ciento. No obstante, las compañías, antes de acordarse con el interesado realizan una serie de averiguaciones informáticas, como por ejemplo si el interesado tiene antecedentes crediticios o deudas con alguna entidad bancaria o financiera.
Según lo informado por cinco de las Compañías más destacadas de la ciudad, la mayoría de sus interesados son del sexo femenino, de 55 años en adelante y los montos otorgados, en promedio no exceden los $1.500 y el plazo más requerido para la devolución, va desde los 10 hasta los 24 meses.
Así como en los Bancos hay clientes “privilegiados”, en las Financieras también el dinero no tiene el mismo valor para todos. De acuerdo a la profesión y/o posesiones en algunos casos, no solo el monto del préstamo –como es lógico y razonable- si no que también la tasa de interés pueden variar.
Por ejemplo un comerciante con prolijidad en sus deberes fiscales, propietario de bienes inmuebles y de un par de tarjetas de crédito, puede obtener al menos $ 20.000, y devolverlos hasta 24 meses pagando cuotas fijas de $ 1.560, más el 1% de gastos de sellado y, si desea cancelarlo antes del vencimiento, deberá abonar el 6% sobre el saldo.
En el mismo lugar, un jubilado al que su rédito le permita recibir un préstamo de $ 2.000, deberá restituirlos en 24 cuotas fijas de $ 175, más el 1% de gastos de sellado y también pagar el 6% sobre el saldo, si desea cancelarlo anticipadamente.
La cuota a reintegrar en el caso que la operación se realice a 12 meses, es de $ 312.
En el caso de atraso con el pago de las cuotas, la mayoría de las financieras encuestadas, afirmaron que los intereses por mora, los informan directamente al solicitante, una vez otorgado el crédito y que la tasa es variable. En cambio, la empleada de una compañía, confesó que “actualmente se aplica una tasa del 0,5% diario de interés sobre las cuotas abonadas fuera de término”, y agregó “la mayoría de las financieras se manejan con esos porcentajes”.


MERCADO PARALELO


Parece ser que desde el primer momento en que el hombre realizó transacciones comerciales, fue necesario pactar plazos para la cancelación de los montos de las deudas. Desde entonces aparece en el escenario el concepto del interés y también el concepto más velado pero real que es el de la usura -tomado como el cobro excesivo de la tasa de interés- , tal como consta en algunos escritos antiguos, por ejemplo, libros del Antiguo Testamento.
Los prestamistas existieron antes que los bancos, las financieras y todos los mercados “legales” para obtener créditos.
Esta “categoría”, es la de mayor abundancia en el mercado del dinero, pero la más reacia a la hora de divulgar información debido a la ilegalidad de su actividad.
“Lo nuestro es más una relación de amistad”, confesó un empresario dedicado al préstamo, y continuó “La mayoría de nuestros clientes son comerciantes. Si lo conocemos le damos el dinero directamente, si no, averiguamos su situación impositiva. Luego, si está todo bien, le hacemos un contrato de Mutuo y firmar documentos por el total de la deuda”.
-¿Cómo es el sistema de pago?
-Le mandamos un cobrador o vamos personalmente a su negocio o casa de lunes a sábados. Cobramos Todos los días, menos los domingos.
-¿Con qué tasas de interés se manejan?
-Nosotros, como casi todos en este sector, nos manejamos con un interés mensual del orden del 20% y 30%. Cada $1.000 le cobramos 32 cuotas diarias de $ 40.
-En el caso de que el cliente se atrase cuál es el método de recaudación.
-Como te dije, hay una relación de amistad. Cuando vamos a cobrar las cuotas, a veces nos quedamos a charlar o a tomar mates. Generalmente pagan en fecha pero a veces un día tienen un problema y los esperamos.
-¿Pero en caso de que pase mucho tiempo sin pagar, qué pasa?
-Nosotros le aplicamos un pequeño interés sobre la cuota, pero hay algunos colegas que cuando no pueden cobrar, pasan a los hechos, o sea intimidación que, a veces es más efectiva que un interés punitorio.
-¿Hay muchos prestamistas en Mar del Plata?
-Muchísimos, más de lo que te puedas imaginar y además, los clientes que entran en el círculo, no salen más. Una vez que piden plata, queda enganchados casi de por vida.


LA URGENCIA TIENE COSTO

“Si quieres conocer el valor del dinero, anda y prueba a tomarlo en préstamo”, Benjamín Franklin.


Puede ser por urgencia, por desconocimiento o por comodidad, quien sabe. Pero la realidad dice que una persona que obtiene crédito bancario sin ser cliente “privilegiado”, deberá devolver aproximadamente entre $ 1.200 y $ 1.300 por todo concepto al cabo de un año por un préstamo de $ 1.000. Si opta por la solución en 24 meses, tendrá que restituir alrededor de $ 1.500 en total.
En cambio, si se recurre a Compañías Financieras, por el mismo importe de $ 1.000, deberá reintegrar una suma que varía según la empresa crediticia, entre los $ 1.600 y los $ 1.900 para cancelar la deuda anual y, entre los $ 2.200 y los $ 2.500 cuando se optó por los dos años para su cancelación.

Espejismo de ser humano

Por Ramiro Chaparro

El hombre ha sufrido cambios en su forma de pensar, actuar y en el compartir un mismo espacio con sus pares. Quizás a la hora de entender el porqué, sería conveniente analizar cuáles son sus capacidades y motivos por el cual se comprende la evolución, negativa o positiva, como parte de un proceso histórico.

El "Post-modernismo", como algunos historiadores lo mencionan, no es más que un quiebre en los compromisos y en el accionar del hombre por el hombre. Aquellos impulsores de éste movimiento, afirman la abolición de la sociedad occidental de los derechos de igualdad. Además sostienen que el capitalismo, como sistema económico, carece de distribución equitativa de bienes y salarios, permitiendo la prosperidad de unos pocos, mientras la gran masa se empobrece.

El control técnico del mundo, en todos sus aspectos, se ha incrementado a nivel inaccesible, y provoca un cambio en el efecto cultural y visual de las condiciones materiales y prácticas.

Si se creía en un progreso indefinido, en el desarrollo abierto hacia un fututo; hoy, las modificaciones del hombre y la naturaleza han puesto al progreso en entredicho, el futuro ya no es promesa, el pasado se ha desustancializado. El estilo "light", la imposición del narcisismo y la privatización de la existencia han llevado al abandono de la proyectualidad. Éste acontecimiento ha generado una notable pérdida de confianza, no solamente en el sistema sino, y aún más preocupante, en el hombre en sí mismo.

El porqué, consiste en analizar todas las situaciones que modifican el espacio social. ¿Pero qué hace el individuo para cambiar esta situación "injusta" y permitir así una mejor calidad de vida?
A la hora de producir opinión de la realidad, se recurre a aquellos que obedecen al vertiginoso ritmo de la experiencia "massmediática". Y que emiten la interpretación de los hechos, por vía de apelación al pensamiento abstracto; es más decisivo saber instalarse en el imaginario colectivo mediante la imagen personal, el interés social-económico y el ingenio, puestos al servicio de lo inmediato. Actualmente todo transcurre en el fluir del zapping, en la ruptura de la sistematicidad del discurso. Existe primacía de la imagen por sobre la letra, de lo imaginario sobre lo simbólico, de la multiplicidad de estímulos por sobre la posibilidad de elaborarlos.

La realidad es algo que existe y nos rodea, dándonos lugar a nuestras experiencias, relaciones y actividades. Pero es claro que hay infinidad de interpretaciones.

Se dice que la inteligencia es simplemente saber llevar una vida feliz y efectiva, vivida al máximo de sus posibilidades. Nunca dejándose llevar por el deseo de los demás, de lo contrario, se conduciría a una realidad falsa y ajena a nuestra propia voluntad. Es ahí donde entran en juego los acontecimientos e influencias del cual no queremos ser parte. Ése sería entonces el camino indicado para atravesar las adversidades y salir de ése estado de somnolencia en el cual permitimos injusticias y corrupciones. Todo radica en volver a creer en las posibilidades y evitar el desaliento que provoca enfrentarse con estos hechos.

Será cuestión entonces de cambiar la actitud mal acostumbrada de esperar a que sucedan las cosas, y de una vez, luchar por las libertades y los beneficios de los cuales deberíamos gozar, en una sociedad que reprime su riqueza cultural motivada en vestirse bien, a la moda, y continúa enmascarando las verdaderas miserias del hombre con una superficial cuestión de correcta apariencia material.

Fotografía: "Niños que luchan"


Por Lucía Pérez

Desde el viernes 13 y hasta el 26 de noviembre se realizará la muestra fotográfica "Niños que luchan", que se expondrá todos los días de 11 a 22 en el Centro Cultural América Libre. La exhibición cuenta y relata la experiencia de dos luchas distintas, con contextos y formas diferentes, en la que las historias pueden conocerse a través de los gestos, miradas, movimientos y acciones de los niños y niñas que también la construyen.

Las imágenes tomadas por el fotógrafo marplatense, Pablo González, reflejan lo importante que es involucrarse, compartir y conocer para romper con los prejuicios.


Es por eso que la muestra, que será libre y gratuita, invita a los interesados a reflexionar acerca de los juicios de valor que en nuestro país conforman la opinión pública. Observar fotografías de niños que luchan para cambiar, pese a su corta edad, podrá demostrar que no hay una generación perdida.

La exposición que cuenta con casi treinta imágenes tomadas entre 2008 y 2009, se inaugurará el próximo viernes a las 19 en el Centro Cultural América Libre, Casa del Pueblo; ubicado en la intersección de la calle San Martín y 20 de septiembre.


Otro Festival


En el marco del 24º Festival Internacional de Cine que se desarrolla en Mar del Plata desde el 7 de noviembre y que culminará el próximo domingo, el Centro Cultural América libre y la Red Cine realizarán la tercera edición del denominado “Otro Festival”. La muestra será inaugurada el 13 de noviembre, tras la presentación de "Niños que luchan", y buscará proyectar otra forma de mirar el mundo.



Apoyan y acompañan la muestra: CENTRO CULTURAL AMÉRICA LIBRE y FM DE LA AZOTEA, RADIO COMUNITARIA.

Publicidad: Un Caos invade al Estudio


Por Marina Cruz

La publicidad cumple un rol fundamental en el desarrollo de una sociedad. A través de ella los miembros de una comunidad, cuentan con una herramienta más para establecer una conexión entre ellos estrechamente ligada a los hábitos y costumbres dentro de una misma cultura.

Sin embargo, en la actualidad, existe una superproducción de información que se convierte en un verdadero caos y, casi sin percatarse de ello, invade el pensamiento de las personas. La información se transformó en un inconveniente. O por lo menos esto sucede cuando se multiplican en cantidades los anuncios, publicidades y todo tipo de panfletos. El producto de esos múltiples datos termina por convertirse en falta de interés o ignorancia ante los hechos de actualidad que le competen a una sociedad. A todo esto se lo denomina como exceso de información y es lo que lamentable pero precisamente ocurre en todas las facultades de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP).

Es posible que un simple contacto visual no genere ningún tipo de reacción.
Sin embargo al ingresar, las paredes internas y externas de los edificios, así como también las escaleras, vidrios y puertas de acceso se encuentran atestados de cartelería de temática educacional, social y proselitista. En ese momento las paredes parecen transformarse en verdaderos “muros” de papel.

Pero la pregunta es, ¿estamos verdaderamente ante un problema que afecta el pleno desarrollo de los estudiantes que en algunos casos permanecen durante más de seis u ocho horas diarias en la universidad?

Los afiches mencionados no sólo dan un aspecto de falta de aseo, sino que también consiguen que quienes pasan por allí, distraigan su atención y se encuentren en un estado de caos visual por la diversidad de colores y tipografías. El resultado final, y esto es lo más inquietante, es que los que concurren a diario a las diferentes facultades, cansados de tanta cartelería, acaban por no prestarle atención a nada en particular y obvian de esta manera aquella información que por su naturaleza es relevante.

“Todo lo que pegan o cuelgan en las paredes me parece embolante y totalmente antiestético”, aseguró al respecto Cintia, estudiante de Diseño, y agregó que “es demasiada información” por lo que no le presta atención “a nada en específico”.

Por su parte Claudia, estudiante de arquitectura, expresó que “la primera impresión fue de asombro y descontento” con el estado de los edificios de la facultad, atestados de cartelerías, y agregó: “Es tanto lo que hay que finalmente nada me interesa”.


Regulación

El problema de las abundantes cartelerías que empapelan hoy por hoy las paredes de la Universidad Nacional, cambiaría si existiera alguna autoridad que regulase la colocación y la cantidad de afiches o folletos. La realidad es que ese órgano no existe y cualquier persona cuenta con la posibilidad de plasmar algún tipo de aviso.

Sin el control necesario, ni la queja de los estudiantes, ni mucho menos un límite para la colocación de éstas propagandas la facultad se convierte en un caos. Las hay de todos los modelos: eventos culturales, cátedras, calificaciones, campañas políticas, cursos, inscripciones y hasta alquileres de departamentos.


Un lugar para cada cosa....

Las Secretarías de Coordinación de cada facultad son las que están a cargo de los anuncios escritos de carácter oficial. Pero desde allí se quejan porque consideran que es necesaria la regulación por parte de una autoridad máxima.


Es que es tal la indiferencia de la mayoría del alumnado ante los carteles que los que, por ejemplo, tienen que ver con cuestiones tan importantes como la salud, deben ser elaborados con colores muy llamativos y letras demasiados grandes para que los estudiantes presten aunque sea un poco de atención. Así lo comentó una de las encargadas de distribuir los afiches de la gripe A H1N1. Un tema más que importante en los días que corren, mas aun teniendo en cuenta que se trata de una Universidad a la cual concurren miles de personas, en su mayoría provenientes de Mar del Plata y la zona aledaña, de la provincia de Buenos Aires o incluso de diversas partes del país y de Sudamérica.

Además la necesidad de la regulación de un ente superior se debe a que también se genera otro problema entre las mencionadas secretarías y los Centros de Estudiantes de cada facultad. Estos últimos suelen ser los entes a los que se acude a la hora de determinar el sector dónde colocar determinada cartelería. Sin embargo, lo concreto se vislumbra en la facilidad y accesibilidad de cualquier persona, incluso ajena al edificio público para sumarse a la distribución de papeles con publicidad.

En este caso es el personal de limpieza de la universidad el encargado de “descolgar” aquellos anuncios deteriorados o ubicados en lugares prohibidos como por ejemplo los vidrios o las carteleras dónde las autoridades educativas publican fechas o calificaciones de exámenes, así como también anuncios estrictamente relacionados al funcionamiento de la universidad.


¡A no desconcentrarse!

La inquietud más importante en este tema, tiene que ver con la incidencia de la indiscriminada cantidad de carteles que “adornan” los edificios de la Universidad Nacional de Mar del Plata, en los alumnos que concurren a diario.

El Psicoterapeuta, Orientador Educacional y Docente universitario, licenciado Alejandro Martínez Derochi (M.P:46.256), consideró que la folletería “no afecta el ánimo de los alumnos”.

Sin embargo el especialista aseguró que “la híper exposición de carteles de forma poco ordenada, afecta para centrar la atención en lo que realmente se está interesado”.

Finalmente Martínez Derochi destacó que, a su criterio,”debería ser más segmentada la exposición de la variada cartelería” y agregó que “debería haber espacios bien definidos para no afectar la percepción y la atención de los transeúntes, incluso los docentes”.


Sin duda la globalización de la información llegó a cada rincón del planeta y queda demostrado que las universidades no son la excepción. Ahora la cuestión gira en torno de procurar que tanta data de los hechos de índole social, cultural o política no concluya en el desinterés global por los temas que son realmente importantes en la vida diaria.

La preocupación ante este tema es aún mayor por considerar que se trata del lugar de formación de los futuros profesionales que se basan en el desarrollo de la realidad para lograr la construcción de un modelo futuro de país.

Voy a tener un bebé... ¿Y ahora?

Por Marcela Lujan

Cuando llega esa noticia que cambiará la vida, la respiración, el cuerpo y hasta el mundo parecen detenerse por un momento mientras que el corazón se acelera a mil por hora. ¡Voy a tener un bebé!, es la primera frase que pasa por la cabeza de los padres y aunque sea o no un embarazo buscado, el resultado más cercano, además de alegría, resulta ser un caos en la organización.
El universo estudiantil de Mar del Plata también incluye mujeres y hombres que pasaron y pasarán por este momento. Sumado al nuevo integrante de la familia, en el caso de los más jóvenes, está la edad y falta de experiencia, y si se incluye a los más grandes, el estudio se suma a los distintos aspectos de la vida que hay que reorganizar.


Una mamá que ¿resigna o asigna?

En el caso de las mujeres, cuando llega el embarazo, los horarios, dedicación y tiempo que se le destinaban al estudio, parecen quedar relegados a las posibilidades que las sensaciones corporales le permiten.

De un total de diez mujeres entrevistadas que se encuentran en alguno de los tres trimestres de gestación, o tienen un hijo menor de dos años, y estudian una carrera universitaria o terciaria, sólo una aseguró no tener dificultades que interfieran con las materias cursadas.

Marisa de 20 años y cuatro meses de concepción nos dijo: “Yo sigo con toda mi vida como siempre, no tengo problemas con la facu y en casa, con la ayuda de mi vieja ya que no estoy de novia, me manejo bastante bien. Es más, te diría que pensé que iba a ser peor de lo que es, estoy disfrutando tanto de esto que ni pienso en lo que me espera”.

Así, entre risas, la joven estudiante de abogacía de la Facultad de Derecho, asegura que “gran parte del ‘padecimiento’, si se puede llamar así, pasa por la cabeza. Yo elijo delegar tareas y así me siento bien, de lo único que me ocupo es de prepararme vianditas para todo el día, me llevo una botella de agua y pido ayuda a mis compañeros, profesores, directivos para todo lo que necesito. Cuando llego a casa me pego un baño y ya está”.

Diferente es el embarazo de 6 meses de Claudia, también estudiante de abogacía pero con 27 años. A pesar de tener una pareja estable, ella dice que “la carrera se hace cuesta arriba, no hay tiempo que alcance”. A su vez, agregó: “No todos los profesores son comprensivos y hasta me pasa que ni mis compañeros me entienden cuando no puedo ir al grupo de estudio porque no me siento bien. Por eso decidí resignar la mitad de las materias y ver como sigo. Si se me complica más tendré que dejar”.

Claudia se muestra con una postura completamente diferente a la de Marisa a pesar de tener más edad y una pareja que según sus propias palabras “es la mejor compañía que podría tener”.


“Hay muchos factores en juego”

El psicoterapeuta Alejandro Martínez Derochi (MNº 46.256) explicó: “Las reacciones son diferentes porque las mamás son diferentes y el tiempo de embarazo es diferente. Los síntomas como mareos, pequeñas contracciones, nauseas, acides, sueño, pataditas del bebé a los 4 meses son completamente distintos que a los 6. Ese es el primer punto que hay que tener en cuenta, hay cosas que no se pueden manejar”.

“De todas formas, es cierto que gran parte del resultado que se obtenga pasa por la actitud. Si una mujer universitaria embarazada se siente capaz de seguir con las materias que cursa, va a buscar las distintas opciones emocionales y reales, como evitar discusiones con compañeros, estudiar después de una siesta o acostada en la cama, para poder ‘cumplir’ con todo lo que se propuso. Si no está segura lo ideal es que deje algunas materias y si ya tiene muchas otras obligaciones porque trabaja o tiene otro hijo o lo que sea, seguramente el obstetra le recomendará que postergue el estudio un tiempo para poder estar más tranquila”, concluye al respecto, pero pidiendo siempre que las mujeres consulten a los especialistas cuando no se sientan bien con “tantas presiones” encima.




Voy a ser papá… no puedo dormir.

De un total de seis varones entrevistados que serán o son padres mientras estudian, cinco confesaron tener problemas de sueño que, como consecuencia, termina afectando sus calificaciones. Cuatro dijeron estar más nerviosos y sentir una falta de concentración y nuevamente sólo uno afirmó que el embarazo de su pareja no afecta su carrera.

Martín es estudiante de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata y tiene 30 años. Junto con su pareja, tiene un bebé de 18 meses.
En diálogo con Aula Magna explicó: “A esta altura manejo bien los tiempos. Me acuerdo cuando nació el gordito que se despertaba cada tres horas y yo venía a rendir casi sin dormir. Fue complicado pero lo pasamos, ahora hago malabares entre el trabajo y el estudio, pero mi mujer hace casi todo en casa así cuando llego me dedico a pasar un buen rato en familia para después ponerme a estudiar”.

Juan Ignacio de 25 años y estudiante de Derecho, también dijo que la principal interferencia en su carrera relacionada con el embarazo fue la falta de descanso.
“Si ella -refiriéndose a su novia- no duerme, yo no duermo. Cuando está con dolores tengo que estar ahí, suena pesimista pero la realidad es que cambio mucho mi vida y ni hablar de la facultad, estoy súper atrasado”, comentó.

Desde la Facultad de Derecho aseguraron que ellos hacen un “acompañamiento” a las madres dentro de las posibilidades, con medidas como licencias, derechos para rendir y charlas orientativas. Sin embargo, entienden que no se puede siempre seguir los tiempos de una mujer o varón que va a tener familia porque sería injusto para el resto del alumnado. De todas formas, invitaron a todas las futuras madres y futuros padres a acercarse al Decanato o al Centro de Estudiantes por cualquier inquietud ya que ambos “intentarán solucionar cualquier problema que se pueda presentar”.

En definitiva, un nuevo integrante en la vida de un estudiante puede transformarse o no en un retraso en la carrera, pero lo importante en todos los casos, es sentirse bien con uno mismo y con el otro, tratando de sobrellevar con buenas actitudes los contratiempos y pidiéndole ayuda a todo aquel que se lo considere necesario ya que de esta manera se podrá pasar los malos ratos sin sobresaltos.

Todas las madres entrevistadas coincidieron en que “un hijo siempre va a traer alegría” e incluso el psicoterapeuta indicó que éste es el punto en el cual se podrían concentrar inicialmente los estudiantes que esperan un bebé para conseguir buenos resultados. En consecuencia, tomándolo con calma, podrían tomar prioridades y así intentar reacomodarse para continuar con la vida que llevan, aunque ahora incluyendo a alguien más.

La universidad ya tiene comedor

Por Jeremías Magrini y Martín Zelaya

Luego de cinco años de reuniones, asambleas y debates los universitarios cuentan con el primer comedor autogestionado de la ciudad, ubicado en las intersecciones de Rodríguez Peña y Deán Funes. “Fue un proceso largo, el comedor ha sido una deuda pendiente durante muchos años, en el 2004, la anterior gestión del rectorado, decidió realizar la obra del comedor. Ahí se fomentó una discusión importante. Había que decidir si primero se construía o si se definía cómo iba ser el funcionamiento. Finalmente se decidió construirlo, la obra terminó a fines del año pasado y quedaba pendiente lo del funcionamiento”, aclaró Marcos Yaben, presidente del centro de estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).

Con el sentido de decidir sobre el funcionamiento del comedor, el Consejo Superior de la UNMdP, creó una comisión integrada por un representante por cada centro de estudiantes, una representante de la Asociación Docente Universitaria Marplatense (ADUM), uno por gremio no docente, Asociación de Personal Universitario (APU), un miembro del centro de de estudiantes del colegio ILIA, junto con el Subsecretario de Bienestar de la comunidad universitaria. Esta comisión comenzó a funcionar este año con la idea de realizar un proyecto de funcionamiento del comedor y el reglamento, con esa finalidad la comisión sesionó y se fueron barajando diversas alternativas.


Los centros de estudiantes de las facultades de Ingeniería, Ciencias Económicas, Humanidades y Arquitectura, lograron formar un pensamiento compartido con Ciencias Agrarias y ADUM, respecto al esquema de funcionamiento. Entre los lineamientos, Yaben aclara que contemplaba la inmediata apertura, autogestión, accesibilidad que implicaba un subsidio barato, la participación estudiantil en la administración y que el personal de trabajo, sea personal no docente. “Eso se pudo plasmar en el reglamento que es diferente al propuesto por los centros de Ciencias Exactas, Salud y Psicología que trabajaron un proyecto alternativo, en donde el espíritu era el mismo pero no contemplaban la realidad presupuestaria y los tiempos de la universidad”, sostuvo el presidente del centro de estudiantes de Ingeniería de la UNMdP.

El comedor este año contará con una partida presupuestaria de 200 mil pesos. En relación a este tema, Joaquín Torres, presidente del centro de estudiantes de Humanidades, dijo: “En noviembre cuando se discuta el presupuesto para el año que viene, tendremos que decidir qué partida presupuestaria se realizará. Estaremos hablando de 3 o 4 veces más del presupuesto actual teniendo en cuenta que hay que multiplicarlo por la cantidad de meses de todo el año”. Torres además sostuvo que el esquema ya esta plasmado en el reglamento del 2010, en el cual queda claro que la comida tiene que ser elaborada en el comedor y también lo importante que es generar mecanismos para bajar el precio del menú.

A pesar de haberse cumplido el objetivo de la apertura del comedor. Desde los centros de estudiantes se generan proyectos tanto para el crecimiento como para que el lugar trabaje mejor. Con este propósito los estudiantes decidieron que una de las posibilidades para lograr este objetivo era mandar una petición de subsidios al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, que aún está siendo tramitado.

En cuanto a las obras edilicias se espera que el comedor sea agrandado para el mes de Marzo con el objetivo de apuntar a la masividad de estudiantes, ya que en estos momentos tiene una capacidad aproximadamente para cien personas y la ampliación de la capacidad fue concensuada desde un primer momento en el reglamento realizado por el consejo, según informó Fernando Hammond, presidente del centro de estudiantes de la facultad de Ciencias Económicas.

“En este momento no hay ningún centro que no este de acuerdo con el funcionamiento del espacio, por lo tanto el intento de unificar a todos los centros se termina dando en la práctica. Lo que siempre defendimos fue que el comedor sea de la universidad y trabajado por los estudiantes de la facultad. La necesidad de los estudiantes era tener un comedor y ese objetivo se cumplió, la diferencias pasaron por otros temas y no de funcionamiento”, remarcó Mariano Salerno, presidente del Centro de Estudiantes de Arquitectura. Dejando en claro la unificación de los estudiantes que posibilitó la apertura del comedor.

El espacio de comidas de la Universidad Nacional de Mar del Plata funciona de lunes a viernes en dos horarios: de 9 a 12 cafetería y de 12 a 14 almuerzo, con la posibilidad de extenderlo hasta las 15 próximamente. Dentro la propuesta gastronómica hay diversas posibilidades tanto para vegetarianos como para hiposódicos y celíacos. El precio del menú es único, tan sólo 5 pesos.